
El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta lleva adelante el juicio contra siete integrantes de una presunta organización narcocriminal que no solo está acusada de transportar 334 kilos de cocaína, sino también de haber utilizado tutoriales enviados por WhatsApp para enseñar cómo ocultar la droga en vehículos y cómo eludir los controles de Gendarmería.
La maniobra quedó al descubierto a partir de audios y videos intercambiados en un grupo de mensajes de WhatsApp denominado “Los Peluches”, donde uno de los imputados —un exgendarme— explicaba, paso a paso, cómo “embutir” los paquetes de cocaína en distintas partes de los rodados y sugería métodos innovadores de ocultamiento. También se impartían instrucciones sobre los protocolos internos de la fuerza, lo que les permitía moverse con ventaja frente a los controles.

El caso es investigado y llevado a juicio por el Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, a cargo del fiscal Ricardo Toranzos, quien interviene en el debate junto a la auxiliar fiscal Carolina Aráoz Vallejo y el investigador Facundo Saravia. El Ministerio Público Fiscal atribuye a la organización dos transportes de estupefacientes, que en conjunto totalizaron 334 kilos de cocaína, incautados en distintos procedimientos realizados en la provincia de Salta.
Los fiscales acusaron como coautores del delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes a Jonathan Leonel Ostapowicz, Richar Ariel Delgado, su hermano Diego Hernán Delgado, Gabriel Osvaldo Ruíz Apaza y Adrián Emilio Escarlata. En tanto, Federico Rubén Batista fue imputado como partícipe necesario y Francisco Agustín Flores como partícipe secundario.
En los casos de Batista y Diego Delgado, la acusación se agrava por su condición de gendarmes en actividad al momento de los hechos, ambos con el rango de cabo primero. Según la hipótesis fiscal, Ostapowicz —comerciante— y Escarlata —exonerado de la Gendarmería Nacional— ejercían la conducción de la organización, integrada mayoritariamente por personas con vínculos actuales o previos con esa fuerza de seguridad.
Al inicio del debate, el fiscal Toranzos expuso los hechos, desarrolló la teoría del caso y enumeró las pruebas que se producirán durante el juicio, a partir de las cuales solicitará la declaración de responsabilidad penal de los acusados. Las penas en expectativa oscilan entre los 6 y los 20 años de prisión.
Durante diciembre, luego de que los imputados se negaran a declarar, el tribunal celebró dos audiencias en las que los testigos relataron las circunstancias de los procedimientos en los que se incautó la droga. El debate se reanudará en febrero, una vez finalizada la feria judicial de verano.
El primer cargamento
El primer hecho investigado fue descubierto el 19 de mayo de 2024, cuando efectivos del Escuadrón 45 de la Gendarmería Nacional realizaban un control vehicular en el kilómetro 170 de la ruta provincial N°5, a la altura de General Pizarro, departamento Anta.
De acuerdo con los testimonios, Diego Delgado conducía una camioneta Volkswagen Amarok a gran velocidad en sentido norte-sur. Al recibir señales para detenerse, intentó embestir a los gendarmes, aunque finalmente frenó tras la activación de sirenas y balizas. Al acercarse al vehículo, los efectivos observaron por las ventanillas traseras un uniforme de la fuerza y un bolso institucional.
Delgado se identificó como cabo primero de la Gendarmería Nacional, con funciones en el Destacamento Móvil N°1 de Campo de Mayo, provincia de Buenos Aires. Al inspeccionar la caja del rodado, informó que transportaba estupefacientes. En total, se secuestraron 302 kilos de cocaína distribuidos en 293 paquetes.

A partir de esta detención, la fiscalía profundizó la investigación y estableció que la camioneta había sido trasladada desde Misiones hasta Buenos Aires por el gendarme Federico Rubén Batista. El viaje se realizó el 16 de mayo de 2024, en un vuelo financiado por Delgado, y el vehículo le habría sido entregado por Ostapowicz en la ciudad de Posadas.
Batista fue detenido el 10 de octubre y, en su declaración, aseguró desconocer el destino ilícito del rodado, al sostener que solo había hecho un favor a un amigo. Sin embargo, la fiscalía advirtió diversas irregularidades, entre ellas la falta de autorización de sus superiores para realizar el viaje.
El segundo cargamento
El 26 de octubre de 2024, mientras la investigación se encontraba en curso, los investigadores detectaron movimientos sospechosos de la organización. Ruíz Apaza y Flores circulaban en una camioneta Toyota que se desplazaba en conjunto con otra Volkswagen Amarok conducida por Escarlata, lo que motivó tareas de seguimiento.
Esa misma jornada, la camioneta de Escarlata fue interceptada en el puesto fijo de El Naranjo. En el interior de la rueda de auxilio, los gendarmes hallaron 31 kilos de cocaína, por lo que el conductor fue detenido. Al día siguiente, Ruíz Apaza y Flores fueron apresados en la ciudad de Orán.
Durante el debate, los testigos destacaron la conducta de Escarlata al momento del procedimiento: al advertir el hallazgo, destruyó uno de los teléfonos celulares que llevaba consigo, aunque el segundo dispositivo pudo ser resguardado.
Finalmente, el 25 de febrero pasado, Ostapowicz y Richar Delgado fueron detenidos en las provincias de Misiones y Corrientes, respectivamente, a partir de las evidencias que los vinculaban con la organización y el primer transporte.
Fuente: Fiscales.gob.ar