
Alumnas del Colegio María Auxiliadora participaron de la reunión de Comisión donde su proyecto obtuvo dictamen.
En un claro compromiso provincial por una economía sustentable, ideas innovadoras nacidas en las aulas de estudiantes tucumanos comienzan a materializarse en políticas públicas. Así lo demuestra el dictamen favorable emitido por la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Autosustentable a un proyecto de ley que crea el Programa “Marca Tucumán Sustentable”, una iniciativa original de alumnas del Colegio María Auxiliadora que, tras ganar impulso en el concurso “Hackear Tucumán”, podría convertirse en ley y transformar la producción local en un modelo de responsabilidad ambiental.
La reunión de la comisión, presidida por el legislador Javier Noguera –quien pronto asumirá como diputado nacional y recibió un emotivo homenaje de despedida de sus pares–, se desarrolló con una agenda marcada por el entusiasmo juvenil y el respaldo unánime de los presentes. Legisladores como Hugo Ledesma, Silvia Elías de Pérez, Maia Martínez y Adriana Najar acompañaron el encuentro, donde un grupo de alumnas de sexto año del Colegio presentó los alcances de su propuesta, aún asombradas por su recorrido legislativo.
El proyecto, elevado a la Cámara por Elías de Pérez la creación en el ámbito del Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP), del Programa ‘Marca Tucumán Sustentable’, "destinado a promover, identificar y certificar productos, servicios y procesos productivos que incorporen prácticas ambientalmente responsables, en el marco de la Marca Oficial de la Provincia”. Esta creación se enmarca en la Ley N.º 8.979, que regula el sistema de gestión de la Marca Tucumán, y se implementará bajo la coordinación del IDEP, aplicando las disposiciones, órganos y manuales previstos en esa norma.

Los objetivos del programa van más allá de la mera certificación, y ellos incluyen: “a. Fomentar la adopción de prácticas productivas sostenibles en empresas y emprendimientos tucumanos; b. Fortalecer la competitividad de los productos y servicios provinciales en mercados nacionales e internacionales; c. Reconocer públicamente el compromiso ambiental de los actores productivos; d. Contribuir a la educación y concientización de consumidores sobre el consumo responsable”. Para ello, se encomienda al IDEP, en coordinación con la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y el Consejo Asesor de la Marca Tucumán, la definición de “criterios y mecanismos de evaluación y certificación, que incluirán parámetros de eficiencia energética, gestión de residuos, reducción de emisiones y cumplimiento de la normativa ambiental vigente”.
La certificación, otorgada por dos años y renovable, no solo premiará el esfuerzo ecológico con un sello distintivo oficial, sino que extenderá a los adheridos los beneficios promocionales, de financiamiento y posicionamiento ya contemplados en la Ley N.º 8.979, más incentivos específicos que se reglamentarán.
Los fundamentos del proyecto resaltan el origen y el impacto transformador de la iniciativa. “El presente proyecto surge como iniciativa de las alumnas del Colegio María Auxiliadora de San Miguel de Tucumán, en el marco del concurso ‘Hackear Tucumán’, con el propósito de aportar ideas innovadoras que mejoren la calidad de vida de nuestra provincia a través de políticas públicas sustentables. La propuesta plantea la creación del Programa ‘Marca Tucumán Sustentable’, dentro del marco de la Ley N.º 8.979, que estableció la Marca Tucumán como sello oficial de identidad y calidad provincial. Este nuevo programa busca dar un paso más: asociar esa identidad con la sustentabilidad ambiental, destacando a los productos, servicios y emprendimientos que produzcan cuidando el entorno, reduciendo residuos y apostando por la eficiencia energética”.
Buenas prácticas
Asimismo, la iniciativa plantea que “en un contexto donde los consumidores valoran cada vez más el compromiso ambiental y social de las empresas, ‘Marca Tucumán Sustentable’ propone que lo hecho en Tucumán también sea sinónimo de responsabilidad ecológica, innovación y futuro. De esta manera, se fortalece la competitividad provincial en los mercados nacionales e internacionales, al tiempo que se estimula una cultura productiva respetuosa del ambiente. El programa permitirá que las empresas que adopten buenas prácticas reciban un sello distintivo oficial, sumando al reconocimiento de la Marca Tucumán una nueva dimensión: la del cuidado ambiental. Asimismo, se busca que esta iniciativa incentive la educación ambiental, la participación ciudadana y la toma de conciencia sobre el consumo responsable, especialmente entre los jóvenes, protagonistas de los desafíos ambientales del siglo XXI”.
El documento invoca además el mandato constitucional de Tucumán: “La Constitución de la Provincia de Tucumán, en su artículo 41, consagra la preservación del medio ambiente como política prioritaria del Estado, reconociendo el derecho de todos los habitantes a gozar de un ambiente sano y equilibrado. Este proyecto se enmarca plenamente en ese mandato constitucional, aportando una herramienta concreta para hacerlo realidad desde la producción y el consumo”. Finalmente, cierra con un llamado al espíritu innovador: “Por último, este proyecto expresa el espíritu del programa ‘Hackear Tucumán’, que invita a las juventudes a imaginar y construir soluciones innovadoras para nuestra provincia. La ‘Marca Tucumán Sustentable’ es una muestra de ese compromiso: una idea que combina identidad, producción, tecnología y ambiente, pensada por jóvenes que entienden que el desarrollo sólo es posible si es sostenible”.
Finalizada la deliberación, Noguera valoró el origen participativo de la propuesta: “Como comisión hemos valorado muy positivamente ese esfuerzo y hoy decidimos darle aprobación”. Mientras tanto, Maitena Fontana, una de las alumnas impulsoras, compartió su incredulidad y gratitud con la prensa: “La verdad es que es impensado para nosotras que esto haya llegado tan lejos. Es una oportunidad increíble que en la Legislatura escuchen a los jóvenes y nos den la posibilidad de hacer realidad nuestras ideas”.
Con este dictamen, el proyecto avanza hacia el recinto de la Legislatura, donde podría convertirse en ley y posicionar a Tucumán como referente en producción verde, impulsado por la frescura de mentes jóvenes que demuestran que el cambio ambiental no espera por generaciones, sino que lo construyen las que vienen.