
La intendenta Rossana Chahla celebró la aprobación unánime en el Senado del proyecto que declara a San Miguel de Tucumán como Capital simbólica de la República Argentina cada 9 de Julio y calificó la decisión como “un paso histórico” para la ciudad y la provincia.
Sin embargo, el mensaje difundido por la jefa municipal en sus redes sociales dejó una señal política que refleja tensiones internas en el peronismo. Chahla agradeció y destacó exclusivamente a la senadora nacional Sandra Mendoza, del bloque Convicción Federal, sin mencionar a Beatriz Ávila, del bloque Independencia, quien también es autora de la iniciativa y la defendió durante su tratamiento en la Cámara alta.
La omisión cobra relevancia por el distanciamiento político que existe entre la actual intendenta y su antecesor al frente del Municipio capitalino, Germán Alfaro, el esposo de la senadora Ávila y referente del Partido por la Justicia Social (PJS).
“Hoy celebramos un paso histórico para San Miguel de Tucumán y para todos los tucumanos. El Senado de la Nación aprobó por unanimidad el proyecto que declara a nuestra ciudad como Capital Simbólica de la República Argentina cada 9 de Julio”, expresó Chahla.
La iniciativa recibió el respaldo de todos los bloques y establece que la capital tucumana sea reconocida formalmente como Capital simbólica del país durante la conmemoración de la Declaración de la Independencia. Además, dispone que los actos centrales organizados por el Gobierno nacional cada 9 de Julio se desarrollen en San Miguel de Tucumán.
Al referirse a la autoría del proyecto, la intendenta eligió destacar únicamente el papel de Mendoza. “Quiero destacar especialmente la iniciativa y el compromiso de la senadora nacional Sandra Mendoza, impulsora de este proyecto que busca otorgarle fuerza de ley al reconocimiento histórico de Tucumán como cuna de la Independencia Argentina”, sostuvo.
La publicación no incluyó ninguna referencia a Ávila, quien presentó la propuesta originalmente en 2021 y recordó durante la sesión que el expediente ya había obtenido dictamen en un período parlamentario anterior, aunque perdió estado tras la renovación de las autoridades y de las comisiones del Senado.
Durante su intervención en el recinto, Ávila había definido la iniciativa como “un proyecto de reivindicación al pueblo tucumano” y remarcado que convertir el reconocimiento en una ley permitiría garantizar su continuidad, más allá de los cambios de gobierno.
El silencio de Chahla respecto de la senadora opositora contrastó con el énfasis que puso en el consenso alcanzado entre las distintas fuerzas políticas. “El acompañamiento unánime de todas las fuerzas políticas representa un verdadero gesto de federalismo y una reivindicación del papel fundamental que nuestra provincia tuvo en la construcción de la Nación”, manifestó la intendenta.

Relación rota
La relación política entre Chahla y el espacio encabezado por Germán Alfaro permanece atravesada por las diferencias surgidas antes y después de las elecciones municipales de 2023. En ese contexto, el mensaje de la actual intendenta de San Miguel de Tucumán puede leerse como una nueva expresión de esa distancia.
Más allá de la disputa política, Chahla reivindicó el valor histórico de la medida y aseguró que el Municipio continuará trabajando para fortalecer la identidad de la capital tucumana. “Seguiremos trabajando para que la historia, la identidad y el legado de Tucumán ocupen el lugar que merecen en el presente y el futuro de la Argentina”, afirmó.
La intendenta cerró su mensaje con una referencia al lugar central que ocupa la ciudad en la historia nacional. “Porque si la Independencia nació en Tucumán, cada 9 de Julio el corazón de la Patria vuelve a latir desde nuestra ciudad”, subrayó.
El proyecto deberá ahora ser tratado por la Cámara de Diputados para convertirse definitivamente en ley.