
Luego del accidente ocurrido en el barrio Villa Luján, donde un niño cayó en una boca de tormenta rota, el concejal Carlos Ale presentó un proyecto de resolución en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán para exigir al Departamento Ejecutivo Municipal un informe sobre el estado de las bocas de tormenta, cámaras de inspección y demás estructuras que puedan representar un riesgo para los vecinos.
La iniciativa busca conocer si el Municipio cuenta con un relevamiento actualizado de los puntos considerados peligrosos, cuáles son los protocolos de actuación cuando se detectan tapas faltantes o bocas abiertas, cómo se coordina el trabajo con la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) y qué medidas preventivas se prevén para evitar nuevos accidentes.
Además del pedido de información, el proyecto incorpora una medida de aplicación inmediata: solicita que el Ejecutivo disponga el vallado y la señalización de todas las bocas de tormenta y estructuras que representen un riesgo hasta que sean reparadas de manera definitiva, con el objetivo de reducir el peligro para peatones y conductores.
Durante el debate en el recinto, Ale sostuvo que el eje de la discusión no debe centrarse en determinar qué organismo tiene competencia sobre cada estructura, sino en garantizar una respuesta efectiva frente a situaciones que comprometen la seguridad pública.
"Cuando un vecino camina por la vereda de su barrio no se pregunta si una boca de tormenta depende de la SAT o de la Municipalidad. Lo único que espera es que esté tapada, señalizada y en condiciones. La coordinación entre organismos es una responsabilidad del Ejecutivo Municipal, no una carga que deban soportar los vecinos", afirmó.
El edil señaló que el proyecto no pretende establecer responsabilidades de manera anticipada, sino fortalecer los mecanismos de control, prevención y coordinación entre las distintas áreas involucradas para evitar que se repitan episodios similares.
En ese sentido, remarcó que la actuación estatal debe ser preventiva y no reactiva ante este tipo de situaciones.
"El Estado Municipal no puede esperar a que ocurra un accidente para actuar. Si existe un punto de riesgo conocido, debe estar inmediatamente señalizado y vallado hasta que sea reparado. La prevención siempre tiene que llegar antes que la tragedia. Ese es el verdadero sentido de esta iniciativa", concluyó Ale.