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El armado electoral del oficialismo empieza a tomar forma en los municipios y las secciones electorales del interior. Incluso con nombres y acoples ya resueltos. Sin embargo, en San Miguel de Tucumán se mantienen los roces y prima la desconfianza. Y ese sentimiento es el que más cuesta desterrar al peronismo. Un camino con rosas en algunos tramos, pero con espinas en otros.
Aliados en el este, conflictos en la ciudad
La semana cerró con una imagen de construcción política. El gobernador Osvaldo Jaldo fue hasta Bella Vista con su ministro del Interior, Darío Monteros, para encabezar un acto con la intendenta local, la radical Paula Quiles. En rigor, se trató más de un desembarco electoral del oficialismo en ese municipio, ya que la visita formó parte de un acuerdo previo con el referente local, Sebastián Salazar. El radical, que coqueteó con La Libertad Avanza en el primer tramo del mileísmo, formó su propio partido provincial y todo indica que empujaría la reelección de su esposa al frente del municipio como un aliado del Gobierno peronista.
Pero no es el único dato del evento del viernes. Además del ídolo de Atlético Tucumán Luis Miguel "Pulguita" Rodríguez, detrás de Jaldo llegó la senadora Beatriz Ávila, del Partido por la Justicia Social. Ávila es esposa del ex intendente Germán Alfaro, quien a comienzos de semana había advertido que si la candidata a jefa municipal de la Capital volvía a ser Rossana Chahla, el justicialismo perdería en el principal distrito electoral.
Los dichos de Alfaro, aliado de Jaldo, detonaron una granada en la sede de 9 de Julio y Lavalle e hicieron trastabillar la débil tregua dentro del oficialismo capitalino. En la sede municipal dieron por sentado que el ex intendente y postulante a vicegobernador de Juntos por el Cambio en 2023 actuó con el guiño de un sector de la Casa de Gobierno. Jaldo, rápidamente, intentó demostrar que se trató sólo de un exabrupto del líder del PJS. Un día después, ante la prensa, desautorizó a Alfaro y dijo que en la Capital habrá una sola candidata a intendenta, y que será Chahla. Además, aclaró que todos dentro del oficialismo deberán trabajar para su reelección.
"Yo, bajo ningún punto de vista, coincido con las declaraciones del ex intendente Germán Alfaro. Considero que la doctora Chahla es la mejor candidata que llevamos a intendenta de San Miguel de Tucumán", afirmó, y agregó: "No tengo duda de que la doctora Chahla el 9 de mayo va a tener un triunfo contundente". Consultado sobre si esas declaraciones dejaban a Alfaro fuera de su espacio, evitó una definición directa. "Hay que preguntarle a él", repitió dos veces. Y fijó una condición para quienes integran o aspiran a integrar su proyecto: "El que no esté y el que no acate este tipo de decisión, tendrá que tomar alguna otra decisión". Para llevar aún más tranquilidad al municipio, Jaldo recibió luego al vicepresidente segundo de la Cámara, Alfredo “Freddy” Toscano. Se trata de una de las personas de mayor confianza que tuvo Alfaro, y que hoy se distanció políticamente del ex intendente. Hizo lo propio con el ex funcionario alfarista Enrique Romero, otrora crítico de Chahla.

No es novedad que el matrimonio Alfaro-Avila mantiene un enfrentamiento con Chahla. De hecho, una concejal del PJS, Ana González, es la firmante de una denuncia en contra de la intendenta. Y ahí hay otro elemento que suma morbo a la relación en el oficialismo. El miércoles, en el quincho que el ministro del Interior tiene en El Cadillal, Jaldo y el vicegobernador Miguel Acevedo reunieron a 52 apoderados de los partidos que integran su proyecto reeleccionista. La intención fue mostrar músculo político. Pero la imagen que se difundió generó más suspicacias en la Intendencia capitalina, porque muestra entre los comensales al abogado Macario Santamarina, que representa a la concejal alfarista González en la denuncia contra la gestión de Chahla. No es el único caso “político” que tiene ese letrado, ya que suele estar vinculado al manejo del justicialismo en territorios del interior. Para los comicios de 2027, tendrá un rol de mayor incidencia en la coordinación de los acoples peronistas.
Hay elementos adicionales que abonan las hipótesis de tensión por lo bajo en la Capital, además de reproches mutuos. Por ejemplo, un encuentro que organizó el legislador Christian Rodríguez (de nula relación con Jaldo) hace ya casi un mes y al que asistieron Acevedo y Chahla. En Casa de Gobierno escucharon los discursos del anfitrión de ese día, y en ninguno se mencionó a Jaldo. La respuesta jaldista fue instantánea: un par de días después, por el despacho gubernamental desfiló el concejal José María “Monito” Franco, quien llegó a la banca por el mismo acople de Rodríguez. Cuentan que hubo promesa de apoyo directo para la campaña del edil.

Punteos, nombres y casilleros en pugna
Los recelos capitalinos contrastan con el rápido armado territorial en el interior. Jaldo ya definió que habrá colectoras legislativas y municipales sin miramientos, a pesar de que las listas únicas de La Libertad Avanza pueden elevar el piso de votos para acceder a una banca. El objetivo es ganar la Gobernación, aún a costa de ceder escaños en la Legislatura y en los concejos deliberantes.
Como siempre, la sección Oeste presenta una oferta más variada. Ya hay listas decididas. Una sería liderada por Francisco Serra, Andrea Amado (hija del ministro de Gobierno, Regino Amado), Carlos Gallia, Francisco Caliva y Nancy Bulacio. Otra, por Elia Fernández de Mansilla, Javier Noguera, Carlos Najar o su hermana, Marta Najar, Leopoldo “Pumita” Rodríguez y la procesada por la Justicia Federal, Sandra Figueroa.
Un tercer espacio reuniría a la senadora Sandra Mendoza, a César Dip y a Patricia Lizárraga. También se habla de nóminas cuyos armadores serían los veteranos Roque Álvarez y Juan Antonio Ruiz Olivares, de otra en manos del legislador concepcionense Carlos Funez y del famaillense Jesús Salim, uno de los dirigentes de Axel Kicillof en Tucumán.
Por el este, en tanto, es probable que haya algún entendimiento entre los principales espacios. El vicegobernador Acevedo ya bendijo a Rolando “Tano” Alfaro, a Andrés “Puchero” Galván y a Tomás Cobos. Por otro lado, el ministro Monteros será uno de los grandes armadores de esa sección, en la que en 2023 mantuvo un enfrentamiento con el referente de Burruyacu, Jorge Leal. Asoma allí un apellido conocido, ¿será el turno de la hermana del gobernador, Claudia Jaldo? El viernes, en Bella Vista, fue de las más aplaudidas cuando el locutor destacó su presencia.
Pero, al margen de esas especulaciones, la novedad de esta circunscripción, sin ninguna duda, sería la inclusión del partido del radical Salazar como acople del peronismo.
El enredo libertario y la unidad radical
Del lado de la oposición, La Libertad Avanza empieza a delinear sus candidaturas municipales, pero no exenta de discusiones. La diputada Soledad Molinuevo se mueve como candidata en la Capital, y su hermano, el actual intendente de Concepción, Alejandro Molinuevo, buscaría la reelección en esa ciudad.
Ahí surge una disputa interna: Lisandro Catalán es de la idea de sumar al radical Roberto Sánchez. El problema es que el ex diputado anticipó que no está dispuesto a secundarlo en la fórmula porque ya compitió en 2023 como candidato a gobernador. Por el contrario, avisó que le gustaría regresar a conducir la ciudad en la que es ídolo deportivo.
De ser así, los libertarios deberían resolver cómo definir la postulación en Concepción. Una alternativa que circula es la de imponer al candidato mediante encuestas, algo que el propio Molinuevo dejó abierto en una entrevista televisiva con El Matutino (El Ocho TV). Por lo pronto, habrá nuevas conversaciones en los próximos días con el ex diputado.
El rol de la Unión Cívica Radical es otro asunto. Con especial interés y seguimiento de la Casa de Gobierno, el partido se encamina hacia la unidad para así evitar la interna del domingo 20. Ya cerraron el acuerdo las listas Roja y Blanca, que lideraba Agustín Romano Norri, y Roja, que conducía el concejal José María Canelada. El ex concejal Lucho Argañaraz será el presidente del partido. Pero hay un tercer sector minoritario, de la lista Morada, que aún busca mejorar su posición. Es el que integran Fernando Valdez, Osvaldo Barreñada y Raúl Moreno. Por eso hay prórroga hasta el martes al mediodía para cerrar la ansiada unidad. De todas formas, todo indica que el radicalismo evitará la sangría de una elección interna.
Ese sería el primer paso para luego definir cómo se plantará el radicalismo en la elección del año que viene. Una posibilidad que impulsan muchos dirigentes es ir detrás del yerbabuenense Mariano Campero. El diputado ya dijo que quiere ir por la Gobernación y está cada vez más distanciado de La Libertad Avanza, a cuyos dirigentes judicializó por los cambios de domicilios.
Los libertarios, Campero y un sector de los radicales que administrarán el partido ya anticiparon que están dispuestos a impugnar en la Justicia la postulación de Jaldo. A ellos se sumó el senador Juan Manzur, quien aviva ese fantasma en los encuentros que mantiene con dirigentes. A modo de respuesta, Jaldo busca llevar tranquilidad a los propios respecto de la letra constitucional. Lo hizo el miércoles, en ese asado con los apoderados partidarios. El propio Manzur, de hecho, fue el destinatario de otro desafío que Jaldo lanzó esta semana sin nombrarlo. "No le voy a contestar al senador absolutamente nada. Simplemente le voy a reiterar, y ojalá lo cumpla: lo espero el 9 de mayo de 2027 en las urnas", dijo el gobernador, y remató: "Ojalá no se baje a mitad del camino". Regino Amado y Sergio Mansilla salieron a defender a Jaldo, quien el viernes en Bella Vista fue aún más tajante sobre la judicialización de su postulación. “Si se hacen planteos judiciales, el primer testigo que vamos a llamar es a Juan Manzur, que diga por qué tuvo él dos mandatos de gobernador en la provincia de Tucumán y Osvaldo Jaldo no puede tener derecho a una reelección con la misma Constitución, en la misma provincia”, contestó a una pregunta de Tendencia de Noticias.
En definitiva, el escenario electoral tucumano empieza a trazar su línea de flotación. Mientras en el interior el peronismo avanza con pragmatismo territorial e incorpora aliados para asegurar la gobernación, en la Capital la desconfianza mutua y los pases de facturas amenazan con minar la base del propio oficialismo. La verdadera prueba de fuego para Casa de Gobierno no será solo medir fuerzas contra una oposición libertaria que aún busca su propio cauce, sino contener las esquirlas de un frente interno que, en el principal distrito de la provincia, sigue jugando al límite.