
¿Ingolotti mira a su posible reemplazante?
El puesto de arquero vuelve a instalarse como uno de los principales focos de discusión en Atlético Tucumán. Tras ocho fechas del torneo, las estadísticas de Luis Ingolotti no terminan de convencer y el nombre de Tomás Durso aparece cada vez con más fuerza como posible alternativa en el arco del “Decano”. Los números, sumados al análisis del juego, alimentan un debate que ya atraviesa a hinchas y al nuevo cuerpo técnico comandado por Julio César Falcioni,
Ingolotti fue titular en los ocho encuentros disputados hasta el momento y recibió 13 goles, lo que arroja un promedio de 1,6 por partido. Además, el equipo apenas logró dos vallas invictas, una cifra que lo ubica en el puesto 18° de esa categoría. Otro dato que llama la atención es la cantidad de intervenciones: el arquero registra 1,4 atajadas por encuentro, estadística que lo coloca 30° entre los guardametas del campeonato, es decir, entre los que menos respuestas ofrecen bajo los tres palos.
El análisis estadístico se vuelve todavía más preocupante cuando se observa el indicador de goles evitados, donde Ingolotti presenta un -3,4, ubicándose 29° en la tabla. Traducido al juego, esto significa que el arquero recibió más goles de los esperados en relación con los remates que enfrentó. En lo que va del torneo, Atlético recibió 25 disparos al arco y terminó encajando 13 tantos, un promedio que expone una tendencia clara: cada dos tiros a portería del rival termina en gol.
Sin embargo, el debate no se limita únicamente a los números. Desde lo futbolístico también aparecen cuestionamientos, especialmente en situaciones puntuales. Uno de los aspectos más señalados es la cobertura del primer palo, una premisa básica en el manual del arquero. En varias jugadas, Ingolotti quedó expuesto al salir con desesperación o al achicar mal los espacios, dejando zonas descubiertas que los rivales aprovecharon. A esto se suma un punto que también preocupa: las salidas con los pies y los despejes, que en más de una ocasión terminaron en pelotas divididas en mitad de cancha y generaron segundas jugadas peligrosas.

En ese contexto surge nuevamente la figura de Durso. El arquero ya defendió el arco del Decano en etapas anteriores y no hizo deméritos deportivos para perder la titularidad en su momento. Durante su paso por el club acumuló 39 partidos, recibió 46 goles, logró 13 vallas invictas y registró 2,6 atajadas por encuentro, casi el doble del promedio actual de Ingolotti. Además, su promedio de gol recibido fue de 1,1, considerablemente menor al del arquero titular actual.
Durso supo rendir incluso en contextos defensivos complicados, algo que hoy se le reclama a Ingolotti. El argumento central es que, más allá de los errores de la última línea, el arquero debe aparecer en momentos determinantes, con atajadas que sostengan al equipo cuando la estructura colectiva falla.

También aparece otro factor que suele influir en estas decisiones: el clima en el estadio. En el último partido, cada pase atrás hacia Ingolotti generó murmullos y silbidos desde las tribunas, una señal de que la paciencia del público comienza a agotarse. Esa relación entre arquero e hinchada, cuando se desgasta, suele acelerar los cambios.
El interrogante entonces queda abierto: ¿es momento de darle una oportunidad a Durso? El foco se impone en el rendimiento y estadísticas del ex Central Córdoba; pero también hay un conflicto que se puede tapar con la figura del cancerbero: La fragilidad defensiva; cambiar el arquero no resolvería la raíz del problema, aunque cuando se pierde la confianza, es momento de caminar distinto. Lo cierto es que el arco del Decano volvió a convertirse en tema central, y la próxima decisión del cuerpo técnico podría marcar un punto de inflexión en el campeonato.
#ATLETICO
#TUCUMAN
#ARQUERO
#DURSO
#INGOLOTTI
#FALCIONI
#RENDIMIENTO
#ESTADISTICAS