
La acusación formal recae sobre el futbolista Ryan Mendes, de 36 años, integrante de las filas del Igdir FK de Turquía. La denuncia fue asentada ante las autoridades policiales de la ciudad de Auckland el pasado 10 de abril, luego de que el plantel nacional de Cabo Verde desarrollara una serie de partidos amistosos en territorio de Oceanía, donde sufrió una caída por 4-2 ante Chile e igualó 1-1 contra el combinado local.
La denunciante, una profesional de la traducción residente en Nueva Zelanda que fue contratada para asistir a la delegación en la gira previa al Mundial 2026, testificó que fue convocada a una de las habitaciones de la concentración por razones laborales. Según su declaración judicial, en el cuarto se desarrollaba una celebración con futbolistas y, tras retirarse a sus aposentos particulares por malestar físico, el capitán caboverdiano habría ingresado por la fuerza para perpetrar la violación.

La víctima acudió de forma inmediata a un centro médico especializado en violencia sexual, institución donde le practicaron las pericias forenses de rigor que constataron la presencia de hematomas en diversas zonas del cuerpo y lesiones genitales que ya forman parte del expediente en curso. La Federación de Fútbol de Nueva Zelanda, por intermedio de su director ejecutivo Andrew Pragnell, notificó formalmente los informes del caso a la FIFA al tomar estado público el hecho durante el mes de mayo.
Por su parte, el ente rector del fútbol internacional comunicó a través del medio Globo Esporte que analiza con máxima gravedad toda denuncia de conducta inapropiada y mantiene contacto con las dependencias gubernamentales del New Zealand Herald, evitando dar detalles adicionales a través de sus órganos judiciales autónomos. El episodio alteró los ánimos en el conjunto africano en vísperas de disputar los dieciseisavos de final frente a La Scaloneta, luego de que la víctima manifestara no haber recibido acompañamiento institucional por parte de la Federación de Fútbol de Cabo Verde.