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CULTURA

Un libro coral sobre Mercedes Sosa, con la firma de Roberto Espinosa

El periodista y escritor tucumano relanzó su obra dedicada a la Negra, con conversaciones inéditas y testimonios de músicos e intelectuales que compartieron con ella giras y grabaciones. Por Ofelia Aráoz González

PorTendencia de noticias
04 sept, 2026 09:57 a. m. Actualizado: 04 sept, 2026 09:57 a. m. AR
Un libro coral sobre Mercedes Sosa, con la firma de Roberto Espinosa

“Mercedes Sosa. Una canción en el viento”, de Roberto Espinosa, periodista y escribidor tucumano, acaba de publicarse. Se trata de una reedición de la obra que se editó en 2021, y reúne varias entrevistas a la "Negra" que el autor le hizo entre 1982 y 2005. Entre artista y periodista creció una amistad a lo largo de los años. “No es un libro biográfico, aunque tiene una reseña de esas características. Es una suerte de libro coral porque a las conversaciones se suman testimonios de músicos, intelectuales, que compartieron con ella giras, grabaciones, reuniones, así como de sus familiares más cercanos. Silvio Rodríguez, Suna Rocha, Juan Falú, Litto Nebbia, el Chivo Valladares, el Pato Gentilini, José Luis Castiñeira de Dios, Gabriel Senanes, son algunas de las voces que enriquecen este trabajo, a las que se suman ilustraciones de varios de los más distinguidos artistas visuales tucumanos”, explicó Espinosa que durante 42 años se desempeñó como periodista en el diario La Gaceta, autor también de “La cultura en el Tucumán del Bicentenario. Diccionario Monográfico”, y de libros sobre el Cuchi Leguizamón, Rolando Valladares y Rosa Ávila.


- ¿Cómo se gestó el libro?

- Buscando entre los casetes una entrevista que le había hecho en el 98 en París al violinista Yehudi Menuhin, encontré una de Mercedes. En la primera parte hablaba de su actividad artística, pero luego comenzábamos a hablar de la actualidad política, de la amistad, de la soledad, de la vida misma. Busqué las otras grabaciones, en las que abordábamos diversos temas y mostraban distintas facetas de su persona. En los 90 le había propuesto a La Negra hacer un libro conversado, le pareció una buena propuesta, pero no se sentía con ánimos; estaba pasando un mal momento espiritual porque se habían muerto algunos amigos queridos y luego se enfermó de gravedad. La Mecha estuvo cerca de la muerte en dos o tres oportunidades. En 2019, la Municipalidad capitalina había adquirido la casa natal de la Negra con la idea de hacer un museo. Propuse hacer un libro que se vendiera allí. Nos agarró la pandemia. A fines del año pasado, decidí hacer una nueva edición, suprimiendo algunas partes en el original e incorporando otros textos.


- ¿Qué curiosidades nos depara el libro?

- Más allá de las fotografías de distintos momentos de la vida artística y familiar de la Mecha, hay nueve retratos de ella a color que fueron concebidos por los destacados artistas visuales tucumanos Luis De Bairos Moura, Donato Grima, Víctor Quiroga, Mamina Núñez de la Rosa, Ricardo Heredia, Héctor Palacios, Adela Noriega, Susana Bollati, Viviana Álvarez y Mario Albarracín. Se incluyen además algunas letras de canciones. El trabajo tiene 434 páginas.


- ¿Te costó conseguir algunas entrevistas?

- En su excelente libro, mi admirado Rodolfo Braceli había entrevistado a Charly García, León Gieco, a Víctor Heredia, entre otros. No quería repetir lo mismo, entonces se me ocurrió entrevistar a varios de los músicos que la acompañaron mucho tiempo en cientos de recitales o en giras, que conocían cómo era la cocina de los conciertos, de los ensayos, y tenían historias para contar, como Popi Spatocco, el tucumano Rubén Lobo (la acompañó durante 18 años), Castiñeira de Dios, Facundo Ramírez o mi tocayo uruguayo Omar Espinosa, que la acompañó durante el exilio europeo y en su regreso a la Argentina. Traté de conectarme con los brasileños Milton Nascimento, Chico Buarque, Caetano Veloso, Gal Costa, pero no tuve suerte. Pensé entrevistar a Pablo Milanés, que vivía en España, cuando actuara en Tucumán, pero canceló un mes antes su show. Maria Farantouri, la griega que invitó a Mercedes a grabar en su disco, me dijo que con gusto iba a responder a mis preguntas; me derivó con una secretaria, y se cortó la comunicación. Silvio Rodríguez parecía el más más difícil, según me habían dicho, sin embargo, me contestó al toque; le estoy muy agradecido, es muy lindo su testimonio. Tampoco pude entrevistar al riojano Colacho Brizuela, uno de sus principales guitarristas. Me dio muchas vueltas y al final, apremiado por el tiempo de la publicación, desistí de su testimonio.


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- Ella cantaba en sus comienzos con el seudónimo de Gladys Osorio, ¿cuándo comienza a presentarse con su propio nombre?

- Mercedes se casa con Oscar Matus y se va a vivir a Mendoza. Allí se relaciona con Armando Tejada Gómez, el guitarrista y compositor Tito Francia, el pintor Carlos Alonso que había estudiado en Tucumán cuando Lino Spilimbergo dirigía el Instituto Superior de Artes, Hamlet Lima Quintana, que conformarán en 1963 el movimiento del Nuevo Cancionero. Ella comienza a cantar entonces como Mercedes Sosa.


- ¿Qué representa Mercedes Sosa para los argentinos?

- La Negra y Astor Piazzolla son los artistas de nuestra música popular de mayor proyección internacional. Para dar una pequeña idea de su nivel, el empresario que llevaba a Los Rolling Stones a Estados Unidos, la contrató a ella en una oportunidad. Se crió en un hogar muy humilde; su padre trabajaba en la caldera del Ingenio Concepción y su madre planchaba para las familias pudientes; no olvidó nunca su origen. Consciente de sus limitaciones, se cultivó leyendo no sólo literatura, también se interesó por el arte, por las músicas de otras culturas; no dejó de estudiar canto a lo largo de su vida. Era una buscadora de artistas de los que podía aprender. Tuvo una mente abierta: cantó temas de Charly García, Fito Páez, Nebbia, Spinetta, tangos, interpretó canciones en italiano, en francés, en griego, en japonés, lo cual le permitió llegar a otros públicos, pero siempre supo que el folclore era lo suyo. Una mujer, coherente con sus principios, luchadora, comprometida, solidaria, generosa, con sus virtudes y defectos, que llegó lejos sin proponérselo. “Grito del silencio. Voz amasada en vidala. Brazo de la dignidad. Pájaro atado a la vida, caricia que se amanece. Ternura parida en el repulgo del tiempo. Amor desatado en el viento. Mi querida Mercedes Sosa, abrazo de luz es tu canto en la soledad de la muerte...”, dice la tonada que le dedicamos con Carlos Podazza.

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