
El incidente que reavivó la preocupación internacional fue confirmado durante este sábado por la agencia británica Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO) al detallar que la nave resultó alcanzada por un elemento no identificado que destruyó parte de su estructura motriz dejando al transporte averiado en las cercanías de la localidad costera de Lima frente a los límites territoriales de Omán.
Pese a la innegable magnitud del violento episodio registrado a escasos veinte kilómetros del acceso principal al estrecho de Ormuz los organismos de control llevaron tranquilidad al ratificar oficialmente que no se reportaron víctimas fatales ni heridos de ninguna índole entre los integrantes de la tripulación que se encontraban operando la embarcación golpeada.
Este alarmante suceso transcurre en medio de un momento sumamente crítico marcado por la disputa entre Estados Unidos e Irán por el control de esta vital vía transoceánica luego de que las autoridades asentadas en Teherán decidieran retomar las severas maniobras de bloqueo a la libre navegación como respuesta directa al recrudecimiento de las hostilidades con la administración de Washington.
Bajo este complejo escenario las fuerzas iraníes advirtieron que comenzarán a exigir derechos de paso autorizando el tránsito exclusivo por la ruta lindante a sus propias costas, una determinación unilateral que derivó en un colapso inmediato de la actividad según confirmó la plataforma especializada Kpler a través de X detallando que las travesías en la zona cayeron un setenta y siete por ciento reduciéndose la presencia a un escaso grupo de cinco buques cisternas.