
El Gobierno de Santa Fe completó el envío de 40 mil frascos de repelente a Tucumán para colaborar con la prevención de enfermedades tras las inundaciones que afectaron a distintas localidades del sur y del este provincial.
La asistencia se concretó en el marco de un convenio de cooperación y ayuda recíproca firmado entre el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, y su par tucumano, Osvaldo Jaldo.
El primer camión con los insumos partió el viernes pasado desde Santa Fe, mientras que este miércoles salió un segundo envío acompañado por dos camionetas del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF), organismo estatal que produce los repelentes.
El secretario de Cooperación de Santa Fe, Cristian Cunha, explicó que la decisión se tomó al observar la situación que atraviesa Tucumán tras las intensas lluvias. “El gobernador vio lo que estaban padeciendo y también lo que viene después de las inundaciones, con el riesgo de enfermedades, y entendió que había que dar una mano a los hermanos tucumanos”, señaló.
El funcionario destacó además que Santa Fe es la única provincia del país que produce su propio repelente, lo que permitió contar con excedentes para colaborar con otras jurisdicciones. “Entendemos que va a ser una ayuda muy importante”, sostuvo.
La donación se enmarca en la emergencia climática que atraviesa Tucumán y se vincula con el programa sanitario santafesino Objetivo Dengue, que impulsó un aumento en la producción de repelentes para prevenir la propagación de esa enfermedad. Según indicaron desde el gobierno santafesino, la planificación permitió generar un excedente que ahora puede destinarse a asistir a zonas afectadas por inundaciones sin descuidar la demanda interna.

Cunha remarcó que “el dengue no sabe de fronteras”, por lo que consideró clave fortalecer las acciones preventivas y la cooperación entre provincias.
Por su parte, el secretario de Administración del Ministerio de Salud de Santa Fe, Guillermo Álvarez, destacó la importancia de la asistencia interprovincial en un contexto que, según señaló, está marcado por la reducción de envíos de medicamentos desde la Nación hacia las provincias.
En ese marco, subrayó la decisión política de colaborar “independientemente del color político” de cada distrito. “Si otra provincia está atravesando una situación particular y nosotros contamos con excedentes de producción, ayudar es lo que corresponde”, expresó.
Finalmente, Álvarez destacó el crecimiento de la capacidad productiva del LIF. Según detalló, cuando asumió la actual gestión en 2023 el laboratorio producía alrededor de 80 mil frascos de repelente, cifra que en menos de un año se quintuplicó hasta superar los 450 mil frascos, lo que permitió disponer del stock necesario para colaborar con Tucumán.