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Los restos de Rodolfo Arnaldo Manfredi, el policía federal tucumano asesinado en un operativo en Rosario, llegarán por la madrugada a nuestra provincia y a las 9 comenzará el velatorio, en avenida Colón al 700.
Mientras, en la ciudad santafesina, la investigación a cargo de la Fiscal María Laura Riccardo mantiene como sospechosos a dos hermanos, aunque sólo uno de ellos permanece detenido.
Según informaron fuentes de la causa al diario La Capital, tras la balacera que acabó con la vida de Manfredi, un hombre de 46 años llevó a su hermano de 42 al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez por una herida de arma de fuego. Los dos quedaron demorados, aunque luego se liberó al mayor por falta de elementos para imputarlo. Sin embargo, desde la Fiscalía asegirarn que seguirá vinculado a la causa. El detenido, identificado como Luis M., será imputado formalmente durante la semana.

En tanto, Emilio Villafañe, compañero de Manfredi, se encuentra en grave estado en el Hospital Italiano. Es oriundo de Santiago del Estero y recibió dos balazos en el abdomen, lo que le provocó gravísimas lesiones que obligaron a intubarlo.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, lamentó el fallecimiento de Manfredi en un mensaje en la red social X (ex Twitter) en el que prometió esclarecer el hecho.

Duras críticas
Familiares de policías federales cuestionaron en redes sociales las condiciones en las que trabajan sus seres queridos en general y, en particular, en el operativo Bandera.
En audios que los compañeros del agente fallecido hicieron circular se escucha reclamar que Manfredi y Villafañe fueron convocados a recorrer los pasillos de Villa Banana vestidos de civil, pero fueron llevados por un patrullero, por lo que los delincuentes de la zona los identificaron rápidamente.

Manfredi prestaba servicios desde 2024 en la fuerza y era padre de dos hijos. Tras su homicidio, se realizaron más de 30 allanamientos en la zona oeste de Rosario, supervisados personalmente por la cúpula de la Policía Federal