
Foto: MPF
Un comerciante de 52 años fue condenado a dos años de prisión en suspenso este jueves por haber usurpado la vivienda de su vecino con el objetivo de ampliar su propiedad.
De acuerdo a la sentencia, la víctima se encontraba en la propiedad con su esposa el 30 de octubre de 2024 cuando se encontró con su vecino dentro del inmueble de Amenabar 4.300. El hombre, de manera violenta, lo corrió del lugar asegurando que le pertenecía y le advirtió que no podría volver.
La pareja quedó fuera de la propiedad e intentó regresar tres días más tarde, pero encontraron el auto del usurpador bloqueando la entrada. Finalmente, el 4 de noviembre, el usurpador hizo entrar trabajadores al predio y les ordenó remover los postes y la tela de alambre de la fachada. Después, los hizo construir un portón con chapas de zinc y lo reforzó con cadenas y candado. La víctima no pudo volver a entrar a la propiedad desde entonces hasta que la Justicia le ordenó entregar las llaves, en mayo de 2025.
La causa llegó a juicio este miércoles. La acusación estuvo a cargo de la Unidad Especializada en Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II, dirigida por Fernando Blanno, quien estuvo acompañado por las investigadoras Daniela Briz Tomás y Sofía Alderete Bimbi.
“En un pasaje sin salida procedió a la apertura de una puerta en la pared y medianera para conectar el terrero con su propia vivienda y la colocación de un medidor eléctrico lo que revela la voluntad de ocupación. Tuvo el dominio pleno hecho, contrató herreros y les encomendó el retiro del cerramiento ajeno y el montaje del portón. Impartió las directivas en el lugar, aseguró el cierre con cadena, candados y conservó la llave que tuvo que ser entregada al momento de la restitución”, alegó Alderete Bimbi.

El usurpador fue condenado. La jueza María Alejandra Balcázar le impuso la pena de dos años de prisión en suspenso. El usurpador deberá, además, cumplir con reglas de conducta, entre ellas, la prohibición de realizar cualquier tipo de hostigamiento y contacto a la víctima.