
La comunidad de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se encuentra fuertemente conmocionada tras la sorpresiva detención de Marcelo Trejo, un estudiante de la Facultad de Psicología acusado de intimidar de manera extrema a un docente. Según la información conjunta recabada por los medios La Gaceta y Enterate Noticias, el joven utilizó su cuenta de la red social Instagram para publicar una escalofriante historia donde se observaba claramente un arma de fuego dentro de una mochila, acompañada de la amenazante y temeraria frase: "Si pierdo el parcial, el docente pierde la vida".
El violento episodio, que se habría originado porque el alumno desaprobó un examen el pasado 27 de marzo, salió a la luz gracias a la rápida advertencia de una compañera que alertó de inmediato a los directivos.
Ante la inusitada gravedad de los hechos, el director general administrativo de la facultad, José Néstor Correa, se presentó en sede policial para radicar la denuncia formal luego de que la decana, Silvia López de Martín, recibiera las capturas de pantalla incriminatorias. De manera urgente, la división especializada en Delitos Telemáticos, bajo las precisas directivas de los comisarios Juana Estequiño, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, inició un exhaustivo ciberpatrullaje para rastrear el origen de la preocupante publicación.
Estas pesquisas tecnológicas confirmaron la autoría del estudiante y, aunque trascendió que el perfil estaba vinculado a una cuenta de "memes" y humor negro, la Justicia no subestimó el riesgo latente y avanzó con total firmeza para proteger a la víctima, cuya identidad fue estrictamente resguardada.
Con todas las pruebas digitales sobre la mesa, el fiscal Mariano Fernández, titular de la Unidad Fiscal Criminal, solicitó un allanamiento contrarreloj en el domicilio del acusado ubicado en el barrio Oeste II, medida que fue rápidamente avalada por el juez interviniente Lucas Taboada.
Durante el exitoso operativo concretado en las últimas horas, los efectivos policiales lograron la aprehensión de Trejo y procedieron al secuestro de diversos dispositivos móviles para su peritaje informático, aunque llamativamente no hallaron el arma de fuego exhibida en la fotografía. El universitario enfrentará ahora una dura audiencia imputativa donde podría llegar a dictarse su prisión preventiva, dejando abierto un profundo debate en las aulas sobre los alarmantes niveles de violencia que atraviesan a la sociedad.