
Tucumán tomó la iniciativa regional en la integración de la inteligencia artificial (IA) mediante la puesta en marcha de un programa de formación obligatoria que busca empoderar a los educadores ante un fenómeno tecnológico ya instalado en la cotidianeidad de los estudiantes. Esta estrategia local se alinea con los planteos del informe elaborado por especialistas de la Universidad de Massachusetts (MIT) y Argentinos por la Educación, el cual sostiene que la IA generativa (genIA) ha pasado de ser una promesa a un “fenómeno transformador con efectos visibles en todos los ámbitos de la vida social, económica y cultural; efectos que requieren ser estudiados y comprendidos adecuadamente dados los riesgos y oportunidades que presenta”. Mientras los datos nacionales revelan que la IA ya es una herramienta de uso común entre niños y adolescentes para resolver trabajos escolares, Tucumán busca que el Estado asuma un rol activo en la institucionalización de estas tecnologías para garantizar que su aplicación sea pedagógica y responsable.
Según el documento "Inteligencia Artificial en la Educación: desafíos y perspectivas", al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, la IA generativa ocupa un lugar central en las prácticas digitales de los jóvenes argentinos. Los resultados de la Encuesta Kids Online Argentina 2025 indican que el 76% de los niños y adolescentes de entre 9 y 17 años conoce la IA generativa, y el 58% afirma haberla utilizado, alcanzando picos del 74% entre los 15 y 17 años.

El informe resalta que la aplicación principal es educativa: el 66% de los usuarios recurre a la genIA para "resolver algún trabajo de la escuela". Ante esta realidad, los autores -Andrés F. Salazar-Gómez (MIT), Sanjay Sarma (MIT), María Sol Alzú y Martin Nistal (Argentinos por la Educación)- subrayan que la educación no es ajena a esta tecnología: “La genIA está presentando alternativas sobre qué herramientas se utilizan a la hora de enseñar y aprender, y de qué manera”. Por ello, se enfatiza que formar en competencias digitales es esencial para que alumnos y docentes sean “ciudadanos empoderados con capacidad crítica sobre esta tecnología inspirados a construir una sociedad más justa, inclusiva y equitativa”.

En respuesta a este avance tecnológico, Tucumán sancionó la Ley Nº 9890, la cual establece el Programa "Tucumán IA" y la capacitación obligatoria para todos los educadores de la provincia. En agosto del año pasado, más de 600 docentes iniciaron este proceso formativo en el Teatro San Martín. Durante la inauguración, el vicegobernador Miguel Acevedo fue contundente sobre la necesidad de esta política: “Tenemos que aprender a manejar la inteligencia artificial antes de que nos maneje. Estoy convencido del rol fundamental que cumple la docencia, y qué mejor que nuestros docentes estén preparados para formar a nuestros niños y jóvenes en los desafíos del presente y del futuro”.
Por su parte, la ministra de Educación, Susana Montaldo, destacó que la IA puede ser una aliada para la inclusión al liberar tiempo en el aula para tareas de reflexión y acompañamiento. En términos de gestión, Montaldo señaló que “procesar datos en tiempo real nos permite detectar ausencias prolongadas, anticipar situaciones y actuar con mayor eficacia”. El programa "Tucumán IA" incluye objetivos específicos como crear una biblioteca digital con recursos educativos, desarrollar un manual de uso ético y diseñar una plataforma tutorial para la interacción entre docentes y alumnos.
Oportunidades pedagógicas y el nuevo rol docente
El documento técnico identifica múltiples aplicaciones que pueden transformar el aprendizaje. Entre ellas destacan los sistemas de tutoría inteligente, definidos como “plataformas controladas por IA que brindan instrucción individualizada, responden preguntas, ofrecen retroalimentación específica, y se adaptan a las necesidades de cada estudiante”. También se mencionan los sistemas de aprendizaje adaptativo y la búsqueda semántica de contenidos, que permiten localizar materiales según su contexto y no solo por palabras clave.
Para los docentes, la IA promete reducir la carga de tareas repetitivas mediante la “generación asistida de contenidos y materiales para las clases”, permitiendo crear guías y ejercicios personalizados en minutos. Sin embargo, la supervisión humana sigue siendo el eje central: la corrección y evaluación automática deben basarse en una rúbrica predefinida y ser “vetados por el docente” para asegurar un seguimiento preciso del progreso.
Pese al potencial, los expertos advierten sobre riesgos críticos como la "ilusión del aprendizaje", donde los estudiantes confunden familiaridad con comprensión real. El informe sostiene que “el uso indiscriminado de la IA puede profundizar este problema, fomentando aprendizajes rápidos, pero poco significativos y en detalle”.
Otro desafío es la falta de pensamiento crítico. El documento advierte que el apoyo permanente de la IA puede volverse una “muleta” que “obstaculiza el dominio genuino de los contenidos, impidiendo la maduración de estas habilidades”. A esto se suman la deshonestidad académica y el sesgo algorítmico, que requiere una “supervisión humana y ética constante” para evitar resultados injustos o discriminatorios en las evaluaciones. En definitiva, la expansión de la IA en la educación, tal como se busca implementar en Tucumán, exige un enfoque que proteja los derechos y la privacidad de los estudiantes mientras se aprovecha la tecnología para mejorar la calidad de la enseñanza.