
Foto: TDN
El juicio por el crimen de Paulina Lebbos entra hoy en su instancia decisiva, con la lectura de la sentencia y un planteo de alto impacto institucional: los jueces deberán resolver si apartan al fiscal que llevó adelante la acusación en el tramo final del proceso.
El pedido fue presentado por Alberto Lebbos, padre de la víctima, quien solicitó la recusación del fiscal Carlos Sale a menos de 48 horas del fallo. En el escrito, calificó su actuación como “antojadiza, caprichosa e infundada”, tras haber retirado la acusación contra Sergio Kaleñuk, señalado como presunto encubridor.
La solicitud, inédita en esta etapa del proceso, también incluye el planteo de nulidad parcial del alegato fiscal, lo que podría impactar en la validez del cierre del juicio y en la definición del tribunal.

El principal acusado, César Soto, llega a esta instancia enfrentando un pedido de prisión perpetua por el homicidio agravado de Paulina, ocurrido en 2006. Según la hipótesis fiscal, la joven fue asesinada en el domicilio del imputado y su cuerpo fue abandonado en la zona de Tapia.
Sin embargo, la decisión de no acusar a Kaleñuk generó una fuerte ruptura entre la familia y el Ministerio Público Fiscal, que derivó en el planteo judicial que ahora deberá ser evaluado por el tribunal antes de dictar sentencia.
El abogado de la familia, Juan Mussi, sostuvo que la medida del fiscal resulta “nula” y advirtió sobre la existencia de una “maquinaria de encubrimiento” que habría impedido avanzar con todas las responsabilidades en el caso.
La audiencia comenzará con las últimas palabras de los imputados, tras lo cual los jueces se retirarán a deliberar. No hay plazo definido para ese debate interno, pero el tribunal deberá resolver tanto la situación de los acusados como los planteos procesales que podrían modificar el desenlace.
A más de 20 años del crimen, el fallo no solo definirá responsabilidades penales, sino que también pondrá en juego el funcionamiento del sistema judicial en una de las causas más emblemáticas de Tucumán.