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SUPER LÓGICO

Denunciaron a policías que detuvieron a tres tucumanos con un escrito hecho con letras de Los Redondos

La violencia se desató contra tres personas que participaban de la "última misa" en homenaje al Indio Solari . La particular denuncia es contra el jefe de Infanería y su segundo al mando

PorTendencia de noticias
10 jun, 2026 10:24 p. m. Actualizado: 11 jun, 2026 07:16 a. m. AR
Denunciaron a policías que detuvieron a tres tucumanos con un escrito hecho con letras de Los Redondos

Foto: Archivo.-

Una particular denuncia penal ingresó a Tribunales ayer: se trata de una demanda contra dos policías que detuvieron a tres tucumanos durante las expresiones de duelo por la muerte del músico Carlos "Indio" Solari.


Más allá del contenido de la denuncia, la particularidad reside en que el escrito está plagado de frases de la banda Patricio Rey y sus redonditos de Ricota, que lideró Solari.


El escrito, firmado por el abogado Carlos Garmendia, describe los hechos ocurridos el viernes por la noche en plaza San Martín, cuando tres personas fueron detenidas: Ezequiel Ponti Legorburo, Facundo Nicolás Perea y el fotógrafo Julio Pantoja. En él se acusa al comisario Rubén Figueroa y al oficial Gonzalo Herrera de los delitos de abuso de autoridad, privación ilegítima de la libertad, apremios ilegales, lesiones y falsificación de instrumento público.


En diálogo con Tendencia de Noticias, Garmendia explicó que esa noche se reunieron (como en todo el país) varios seguidores del artista fallecido para compartir la despedida, cuando llegaron miembros de la División Infantería en actitud agresiva. Indicó que primero detuvieron a Legorburu, acusándolo de estar bebiendo alcohol en la vía pública y luego arrojaron gas pimienta a los asistentes y detuvieron a Perea por gritar que no lo hagan. Finalmente, Julio Pantoja fue aprehendido por registrar todo con su cámara, indicó.


"A Legorburu lo molieron a golpes porque él no quería agachar la cabeza", reclamó Garmendia. "Llegan a la comisaría segunda y los meten en la cocina, donde le siguen pegando a él y a Perea. Al "Chino" Pantoja no le pegaron tanto", denunció.


"Es muy importante destacar que ningún miembro de la comisaría segunda participó en ningun momento de ninguna situación de violencia", aclaró Garmendia.



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La denuncia ricotera


El texto describe los hechos apelando a la literatura propia de la banda. Esta es la transcripción:


"Hechos:

Hacía unos pocos años que esperaba encontrarse con el ángel de la soledad. Su canción decía no saber la fecha ni el lugar, pero la madrugada del viernes 5 de junio de 2026 la cita se concretó. Con las primeras luces de ese día la noticia se conoció en todo el país. La banda sonora de la vida de muchos, dejaba de sonar. En la ciudad de san miguel de tucumán, algunos salieron corriendo a la calle que los estaba llamando. A las 21.30 horas ezequiel ponti legorburo no puede más y sale a socializar su dolor. En la plaza independencia no están, pero sí en la san martín. Llega a las 21.50.

Julio cesar pantoja, el chino, vive justo frente a la plaza de la despedida. Sabiendo esto julio, fotógrafo , llama a su amigo para preguntarle si ve “ricoteros” en duelo.


-Unos pocos, no se ve. Se escuchan canciones. Unos cuantos sentados.


-Me quieren mandar para ahí, pero estoy editando. No me quiero clavar.


-Me doy una vuelta y te tiro un par de fotos con mi celular, la cámara la tengo en el estudio.


-Muchas gracias!!


El chino le manda cuatro fotos que muestran a los dolientes guitarreando: 21.58.

Ya anocheciendo, facundo nicolás perea decide pasar por la plaza san martín, antes de ir a ver a su novia. Llega unos 5 minutos antes de las 22 y se encuentra con algunos amigos que con una guitarra mastican dolor. “Donde hay dolor, habrá canciones”.

Son unos cuantos ricoteros y ricoteras, algunos con sus hijes. Sentados cantan, lloran.


La artista jesica mor realiza “un vivo de facebook”, se los ve cantando, sentados, lloran.


De repente… la mosca en la sopa. El club de mantis muy nervioso está. Van llegando los machos para consumar. Superrígidos (sí). Mucha tropa riendo en las calles, con sus muecas rotas cromadas. El comisario inspector rubén figueroa y su segundo, el oficial principal gonzalo herrera lideran a los titanes del orden viril. ¿Qué botines esperan ganar?. Si nunca un perro mira al cielo. Jesica mor los ve:


Rubén Figueroa, cual Bussi de pacotilla con 50 años de atraso, se para frente a los dolientes del rock y empieza a espetar odio de lo que no comprende, de lo que teme. “Dejen de dar asco, vayan a la casa”, dijo Figueroa sin mirarse al espejo.


Gonzalo Herrera, se mete en medio de quienes están sentados, cantando. Orgulloso de la caricatura de bigote represor que lo adorna, no logra entender la letra de esa estrella era mi lujo, que cantan los vecinos y los empuja.


El odio, la estupidez, la violencia autoritaria del ignorante y cobarde impulsan a rubén figueroa y su segundón gonzalo herrera. Dan órdenes a los cascarudos que vienen liderando y estos expelen gas pimienta indiscriminadamente.


Facundo Nicolás Perea se va retirando, pero se queja a viva voz.


Ezequiel Ponti Legorburo le habla a figueroa, con sus brazos extendidos hacia los costados en un claro gesto de tranquilidad, le pregunta las razones de la innecesaria violencia, “¿vos estuviste tomando?”, “metanló preso” es la orden. Rápidamente los cascarudos se lo llevan y le ordenan bajar la cabeza. La dignidad le impide obedecer. Un policía le grita “no me mirés”.¿Qué te da vergüenza? le pregunta ezequiel, recibe un golpe. Le pegan para que baje la cabeza y el la sube. Todo el tiempo. Lo suben a una camioneta policial. Pegan con todo en las piernas, la cara, la cabeza, le tiran de los pelos, le pegan en la caja toraxica. Llegan a la comisaria segunda, son los cascarudos de infantería. Allí lo arrastran de los pelos, lo meten en la cocina y continúa la golpiza. Son los cascarudos de infantería. Le rompieron los lentes.


Recupera la libertad algunas horas después.


Facundo Nicolás Perea se estaba retirando, va a buscar su moto que dejó atada en bolívar y chacabuco. Escucha: “a ese de celeste agárralo”. Figueroa lo mira y le dice “ahora gritá, cageta” es metido en una camioneta policial sin toldo, llega a la comisaría, lo meten en la cocina esposado, a los pocos minutos ingresan policías de infantería liderados por herrera y dice: “a este putito lo traje yo” e inmediatamente perea empieza a recibir golpes en la cara, cabeza y al caer al suelo, en las costillas.


Pantoja registra con su celular toda esta innecesaria violencia. Se acerca hacia ezequiel, le pregunta el nombre, registrando con su celular, es periodista. Los cascarudos se ponen nerviosos. Las cámaras los aterra. Otra orden más y se escucha gritar “¡tá preso!”, cual comisario de trulalá (faltó el desacatao).


Los tres detenidos lo fueron por las órdenes y el accionar de el comisario inspector rubén figueroa y su segundo, el oficial principal gonzalo herrera, primero y segundo jefe de infantería, que los condujeron hacia la comisaría segunda.

Una vez allí figueroa y herrera mintieron sobre los hechos ocurridos y las circunstancias de las privaciones de libertad, garantizando así una falsificación de actuaciones penales. Mintieron sobre que los tres habían incurrido en “atentado y resistencia a la autoridad”.


Finalmente, los obligaron a posar, cual trofeo de cacería de zoológico, para obtener una fotografía que les permita a estos violentos uniformados, mentir en las redes públicas.


Es muy importante remarcar que los responsables y actores de los hechos expuestos fueron figueroa y herrera y los infantes violentos que guiaban. El personal de la comisaría segunda no participó de la violencia ni de los hechos.

Se acompaña evidencia"

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