
El extenso juicio oral que busca esclarecer las responsabilidades médicas en torno a la trágica muerte de Diego Armando Maradona sumará una nueva e inesperada intervención. El neurocirujano Leopoldo Luque solicitó formalmente tomar la palabra por tercera vez. Según la información difundida por la agencia Noticias Argentinas (NA), el principal imputado busca su derecho a réplica para responder directamente sobre los comprometedores audios que fueron exhibidos por el fiscal Ferrari, en los cuales se lo escucha conversando sobre el entorno del astro con el abogado Matías Morla y Vanesa Morla.
La reiterada estrategia del acusado no pasó desapercibida para las máximas autoridades del Tribunal Oral en lo Criminal Nº7 de San Isidro. Al recibir la petición, el juez Alberto Gaig decidió hacer lugar a la solicitud del profesional médico, pero no dudó en lanzarle una severa advertencia en plena sala de audiencias, exigiéndole expresamente que "no se haga costumbre" que el imputado comparezca y pida el micrófono cada vez que lo crea necesario para su propia conveniencia.
En medio de un clima de extrema tensión judicial, el magistrado a cargo del debate oral apeló al sarcasmo para dejar en claro el retraso procesal que estas constantes interrupciones generan en el cronograma establecido. "Que vengan los testigos de cargo. A este paso no va a tener vacaciones en julio", bromeó el titular del tribunal, instando a las partes a avanzar de una vez por todas con las rondas de declaraciones testimoniales que aún restan en la causa.
Por su parte, la sorpresiva maniobra de Leopoldo Luque provocó la inmediata reacción de los representantes legales de la familia del ídolo deportivo. El mediático abogado Fernando Burlando alzó la voz para intervenir en el debate y reclamó de manera contundente que la nueva declaración del médico se realice estrictamente bajo el marco regulatorio de la Ley de Víctimas, buscando resguardar los derechos de los deudos frente a las reiteradas exposiciones del principal señalado por el trágico final del Diez.