
La sede de la Policía Federal de Tucumán fue allanada por orden del juez de Santiago del Estero Sebastián Argibay en el marco de la causa que investiga a uniformados por el presunto cobro de coimas a traficantes de mercadería ilegal proveniente de Bolivia. Además, dos jefes de esa fuerza fueron desplazados por el escándalo que desató el caso.
La Justicia Federal santiagueña investiga si existía una red de uniformados que cobraba dinero para permitir el pase de vehículos con mercadería de contrabando. De acuerdo a las sospechas, los autos y utilitarios pagaban $50.000; las camionetas, $80.000 y los tours de compras, $100.000.
La banda fue descubierta porque el juez Argibay autorizó al fiscal Pedro Simón a marcar billetes para que supuestos bagayeros pagaran el "peaje". En allanamientos realizados la semana pasada, se detuvo a seis policías y se secuestraron $8 millones, provenientes presuntamente de coimas.
Según informó El Liberal, uno de los uniformados fue sorprendido durmiendo en su guardia junto a $1,5 millón, mientras otros, al verse rodeados por Gendarmería, intentaron "descartar" unos $800.000.
En el allanamiento realizado el lunes en la sede de Laprida 1074 de la capital tucumana se secuestraron el libro de guardia y documentación administrativa.