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CULTURA

A sala llena, Miguel Velárdez presentó su crónica sobre los migrantes de la Patagonia

En el marco del Festival Internacional de Literatura de Tucumán, el autor de "Pisar el hielo negro" repasó el trabajo de campo que le valió la Beca Michael Jacobs 2024.

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02 ago, 2026 11:49 a. m. Actualizado: 02 ago, 2026 11:49 a. m. AR
A sala llena, Miguel Velárdez presentó su crónica sobre los migrantes de la Patagonia

Hay libros que empiezan con un viaje de más de 3.500 kilómetros y terminan, meses después, en una sala repleta. Eso ocurrió el viernes en el SUM del Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT), donde Miguel Velárdez presentó "Pisar el hielo negro. Crónica migrante a la Patagonia Austral", su libro sobre los migrantes laborales de Santa Cruz. La presentación se enmarcó en el Festival Internacional de Literatura de Tucumán (FILT) y tomó la forma de un conversatorio junto a Fernando Stanich, periodista y presidente del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA).


El libro, editado por Libella, es el resultado del proyecto "Migrantes laborales", con el que Velárdez obtuvo en enero de 2024 la Beca Michael Jacobs de crónica viajera, otorgada por la Fundación Gabo, el Hay Festival y The Michael Jacobs Foundation for Travel Writing. Su propuesta fue elegida entre 316 proyectos presentados desde toda Hispanoamérica por un jurado presidido por el periodista estadounidense Jon Lee Anderson e integrado por Mar Abad, Abraham Jiménez Enoa y Teresita Goyeneche. "Sin la beca, mi libro no hubiese sido posible", reconoció el autor en la presentación.


Velárdez, con 27 años de trayectoria en el diario LA GACETA y dedicado también a la docencia, recordó que se postuló varias veces antes de animarse a completar la presentación, convencido de que los cronistas centroamericanos llevaban ventaja en ese tipo de certámenes. El aviso de que había ganado le llegó un sábado por la siesta, con una llamada desde un número desconocido que en un primer momento decidió no atender.


La investigación lo llevó a recorrer cuatro puntos de la provincia de Santa Cruz: Río Gallegos, Río Turbio, Caleta Olivia y el Glaciar Perito Moreno. Parte de ese trayecto lo hizo en camión, durante cinco días, junto a un grupo de migrantes que se trasladaba desde Tucumán hacia el sur, para vivir en carne propia la experiencia del viaje. De esos días en la ruta dijo haber sacado como aprendizaje el valor de las cosas pequeñas, como poder cortar una naranja directamente del árbol, algo impensado en la Patagonia Austral por la nieve y el viento.


El libro se centra en Río Turbio, el pueblo minero al que llegan trabajadores de distintas provincias argentinas y de países limítrofes en busca de un sustento que muchas veces implica dejar atrás a sus familias. Velárdez diferenció en el texto tres categorías utilizadas en la zona para nombrar a sus habitantes: los NyC (nacidos y criados), los VyQ (venidos y quedados) y los TAF (traídos a la fuerza), estos últimos quienes no logran adaptarse al clima y terminan regresando a sus lugares de origen.


Entre las historias que reconstruye el libro está la de un joven odontólogo peruano oriundo de Ocalli que se formó en la Argentina siguiendo el consejo de su padre y que hoy, según describió el autor, vive solo y no se siente ni argentino ni peruano, sino extranjero. También la de un colombiano que dejó el calor de Barranquilla para instalarse con una barbería en Río Gallegos, y la de una mujer venezolana que se define como extranjera en cualquier lugar donde esté, por haber migrado toda su vida junto a una familia dispersa en distintos países.


Otro de los ejes del libro es el ingreso de las mujeres a la mina de carbón de Río Turbio, un ámbito históricamente reservado a los hombres. Velárdez reconstruye ese proceso a través de las figuras de Carlita Rodríguez, la primera trabajadora trans del yacimiento, y de Vanesa Galván, operadora de maquinaria pesada. Sobre ese grupo, el autor sostuvo que se trata de mujeres con una fortaleza de espíritu que nunca claudicaron pese al entorno machista de la actividad minera.


El texto también aborda el peso del aislamiento y la sombra del suicidio en las comunidades mineras, además de la creencia en "El Tío", la figura mitológica a la que los trabajadores atribuyen la potestad sobre la vida y la muerte en los túneles. "Llegué buscando historias de migrantes y encontré un poema épico escrito en el carbón", definió Velárdez sobre el resultado de esa convivencia con los mineros. Jon Lee Anderson, autor del prólogo del libro, calificó la obra como un tributo al coraje de quienes permanecen invisibles.


Consultado sobre la vigencia de la crónica como género en un escenario dominado por los formatos audiovisuales y las redes sociales, Velárdez fue categórico: "La crónica es el antídoto frente a la infoxicación". Sostuvo además que un texto bien escrito conserva lectores aun cuando esté alejado en el tiempo del hecho que narra, y que la información de calidad permite tomar mejores decisiones y votar con más criterio.


La presentación en el MUNT se dio en el cierre del proceso que Velárdez inició con la postulación a la Beca Michael Jacobs en 2024, un fondo que, según remarcó, es un espaldarazo para los cronistas y al que alentó a postularse a sus colegas de la profesión.

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