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El diputado nacional tucumano Pablo Yedlin volvió a ocupar un lugar crítico en la discusión sobre el futuro del sistema sanitario argentino. Fue uno de los principales expositores del Congreso Federal de Salud que se realizó en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), un encuentro que reunió a trabajadores, profesionales, investigadores, organizaciones sociales y distintos actores del sector para debatir una nueva política sanitaria nacional.
Yedlin compartió el panel de apertura con la diputada Natalia Zaracho y el exministro de Salud de la Nación Daniel Gollán, en una jornada que tuvo como consigna “Hacia un programa sanitario para la Argentina del siglo XXI”. El objetivo fue avanzar en un documento federal con propuestas para enfrentar la crisis del sistema y definir una agenda sanitaria para los próximos años.
Para el tucumano, uno de los principales problemas que debe abordar cualquier reforma es la fragmentación del sistema argentino. Se trata de un esquema que combina el sector público, las obras sociales y la medicina privada, pero que presenta fuertes diferencias en el acceso, el financiamiento y la calidad de las prestaciones.
El Congreso partió de un diagnóstico similar: la salud argentina atraviesa una doble crisis, marcada por problemas estructurales de fragmentación e inequidad en el financiamiento y, al mismo tiempo, por el debilitamiento de las políticas sanitarias nacionales.
Desde esa perspectiva, Yedlin planteó la necesidad de recuperar una política sanitaria con presencia del Estado nacional y una mirada federal. El documento elaborado durante el encuentro propone fortalecer el Ministerio de Salud de la Nación, recuperar programas nacionales, avanzar en una mayor integración del sistema y reforzar el primer nivel de atención.
La discusión también incluyó el financiamiento de la salud, las obras sociales, los medicamentos, la atención primaria, la salud mental, la discapacidad, la enfermería, las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios, la ciencia y la tecnología y la situación de los hospitales.
En los últimos meses también cuestionó el impacto de las políticas nacionales sobre el sistema de salud y reclamó respuestas frente al deterioro de programas y prestaciones.
El encuentro de La Plata buscó, precisamente, transformar ese diagnóstico en una propuesta política. La convocatoria reunió a representantes de distintas provincias y puso especial énfasis en las realidades sanitarias del interior del país. La intención fue elaborar una agenda que no quede limitada a Buenos Aires y que contemple las diferencias existentes entre las jurisdicciones.
La jornada tuvo además una fuerte referencia a la tradición sanitaria de Ramón Carrillo, primer ministro de Salud de la Nación. Los organizadores reivindicaron aquella concepción de la salud pública como una responsabilidad indelegable del Estado y plantearon actualizarla frente a los problemas actuales.
El documento discutido durante el Congreso propone, en ese sentido, fortalecer la capacidad rectora del Estado nacional, recuperar políticas sanitarias federales y avanzar hacia una mayor articulación entre Nación, provincias, municipios, obras sociales y el sector privado.