
La oposición tucumana atraviesa un fuerte proceso de reconfiguración política, en un escenario que muestra los mismos niveles de polarización que los registrados en la elección legislativa nacional de octubre de 2025. Mientras el oficialismo de Osvaldo Jaldo conserva altos niveles de centralidad política, los espacios opositores tradicionales aparecen debilitados y sin liderazgo definido. En ese vacío, La Libertad Avanza, con Lisandro Catalán a la cabeza, se consolida como el principal canal de representación opositora, especialmente entre los sectores más jóvenes.
Así lo refleja una encuesta provincial elaborada por la consultora Meraki durante mayo de 2026 sobre 1.069 casos efectivos en toda la provincia, con un margen de error del 3% y un nivel de confianza del 95%.
Uno de los principales datos del relevamiento muestra cómo quedó reordenado el mapa político tucumano. Ante la pregunta sobre el espacio político con el que más se identifican los encuestados, el peronismo continúa encabezando las preferencias si se suman sus distintas vertientes: el 27% se inclinó por el peronismo no kirchnerista y el 21% por el kirchnerismo, totalizando cerca del 49% de identificación peronista.
Sin embargo, La Libertad Avanza aparece como la segunda identidad política más fuerte de la provincia, con el 28% de adhesión provincial. Más atrás quedaron los espacios que integraron Juntos por el Cambio: apenas el 7% dijo sentirse identificado con la UCR, el PRO u otras expresiones asociadas al antiguo frente opositor.

El estudio además refleja un elevado nivel de desencanto o desafección política: el 11% aseguró no identificarse con ningún espacio o no saber con cuál hacerlo.
La segmentación etaria muestra además fenómenos políticos muy distintos según la edad de los votantes. Entre los jóvenes de 18 a 35 años, La Libertad Avanza lidera la identificación política con el 28,3%, seguida de cerca por el peronismo no kirchnerista, con el 26,8%. En ese segmento, la UCR alcanza casi el 10%, mientras el kirchnerismo apenas supera el 2%.
En cambio, entre los mayores de 65 años, el escenario se modifica drásticamente: el kirchnerismo sube hasta el 30%, el peronismo no kirchnerista alcanza el 12% y LLA cae a poco más del 17%. Allí reaparece además una mayor presencia del radicalismo tradicional y de expresiones de izquierda.
Pero el dato político más fuerte del informe aparece al consultar quién es hoy el principal opositor a Osvaldo Jaldo. El 32% respondió espontáneamente que “ninguno”, consolidando la percepción de una oposición fragmentada y sin conducción clara.
Detrás de esa opción sobresalen dirigentes vinculados al universo libertario. Lisandro Catalán fue mencionado por el 22% de los encuestados y quedó al frente del ranking opositor. Le siguió Federico Pelli, con el 12%, mientras que otro 7% respondió directamente “La Libertad Avanza” como espacio opositor.
En contraste, las figuras históricas del radicalismo aparecen considerablemente relegadas. Roberto Sánchez obtuvo apenas el 8% de las menciones espontáneas, mientras que Mariano Campero llegó al 2,5% y Silvia Elías de Pérez alcanzó el 2%.
El análisis por edades vuelve a mostrar una fractura generacional marcada. Entre los menores de 35 años, el 35,6% considera que no existe actualmente un opositor claro, aunque muy cerca aparece Lisandro Catalán, con el 34,9%. En ese mismo grupo, Federico Pelli reúne cerca del 11%.
Entre los mayores de 65 años, en cambio, la figura dominante continúa siendo Roberto Sánchez, con el 32,5% de las respuestas, seguido por LLA como espacio político con el 25,2%. Apenas el 7,3% de ese segmento considera vacante el lugar opositor.

El informe de Meraki también incorpora una lectura sobre el comportamiento electoral previo de los tucumanos. Entre quienes votaron a Osvaldo Jaldo en 2023, prácticamente la mitad sostiene que hoy no existe una figura opositora consolidada. Incluso dentro de ese universo oficialista, La Libertad Avanza aparece mencionada como principal oposición por alrededor de un tercio de los consultados.
Entre quienes votaron a Roberto Sánchez en las elecciones provinciales de 2023, la situación resulta aún más significativa para el radicalismo: casi 7 de cada 10 consideran que La Libertad Avanza es hoy la verdadera oposición al gobierno provincial.
El mismo fenómeno se observa al analizar el voto legislativo de 2025. Entre quienes acompañaron a Federico Pelli, el 78% identifica a LLA como principal oposición a Jaldo. En paralelo, entre quienes votaron a Sánchez en esas elecciones, el 58% también considera que el espacio libertario ocupa actualmente ese rol.
Otro de los capítulos centrales del estudio analiza qué espacio político representa un “cambio positivo” para Tucumán. Allí, nuevamente, La Libertad Avanza lidera las preferencias con el 35% de las respuestas.
No obstante, el dato más llamativo es que el 26% aseguró no encontrar hoy ningún espacio político que represente una alternativa positiva para la provincia, reflejando un fuerte clima de desencanto.
El peronismo, por su parte, conserva una capacidad competitiva importante incluso en ese terreno: el 31% considera que el “cambio positivo” podría surgir desde alguna vertiente peronista, principalmente del peronismo no kirchnerista.
Por regiones, el apoyo libertario muestra diferencias contundentes. En el interior provincial, La Libertad Avanza alcanza más del 52% como expresión de cambio positivo, mientras que en San Miguel de Tucumán y el Gran San Miguel los porcentajes oscilan alrededor del 30%.
En los votantes de Roberto Sánchez en 2023, el 72% considera que LLA representa hoy un cambio positivo para Tucumán. Pero ese número cae abruptamente entre quienes acompañaron al radicalismo en 2025, donde crece la percepción de que no existe ninguna fuerza capaz de encarnar una renovación política real.
De acuerdo con los números difundidos por Meraki, mientras el oficialismo conserva cohesión política y territorial, la oposición tucumana aparece atravesada por un proceso de reemplazo generacional y simbólico en el que La Libertad Avanza ocupa cada vez más espacio, especialmente entre jóvenes y votantes desencantados con la política tradicional.