
Foto tomada de Infobae
El gendarme argentino Nahuel Gallofue liberado después de 448 días de cautiverio en Venezuela. El cabo primero de la Gendarmería Nacional dejó atrás los muros de la cárcel El Rodeo 1, donde permaneció sin comunicación con su familia, sin proceso judicial transparente ni asistencia consular. Durante más de un año, Gallo fue víctima de desaparición forzada bajo el régimen chavista. Su caso se convirtió en un símbolo de las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura venezolana.
La liberación se produjo semanas después de la caída de Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Estados Unidos en una operación militar internacional. En ese contexto, el régimen —ya descabezado— inició una serie de liberaciones de presos políticos y extranjeros, entre ellos Gallo. El argentino regresará al país a bordo de un avión de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que fue puesto a disposición por el Gobierno para facilitar su retorno y el reencuentro con su familia.
El primer indicio de su liberación llegó días antes, cuando Gallo pudo comunicarse por primera vez con su pareja durante una entrevista radial. La voz del gendarme, entre risas y lágrimas, confirmó que seguía con vida y que se encontraba en El Rodeo 1.
Esa comunicación fue posible gracias a una huelga de hambre iniciada por presos extranjeros, que exigían la aplicación de la ley de amnistía aprobada para los detenidos políticos. La presión colectiva forzó al régimen a ceder.
La apertura de las cárceles venezolanas no fue un acto de justicia, sino una decisión estratégica del régimen en crisis. La liberación de Gallo y otros prisioneros extranjeros buscó proyectar una imagen de distensión ante la comunidad internacional, en medio del colapso político tras la captura de Maduro.
Para la familia Gallo, el reencuentro fue un estallido de alivio y emoción. “Fueron 10.750 horas interminables”, relató su madre, Griselda, quien encabezó desde Argentina una campaña constante por su liberación. El caso de Nahuel Gallo refleja el costo humano de los conflictos diplomáticos y las consecuencias de los abusos cometidos por regímenes autoritarios. Hoy, su regreso marca el cierre de una historia de horror, resistencia y esperanza.
Fuente: Infobae