
Con casi 600 personas sentadas en el predio de ATSA en El Cadillal y representantes de cerca de 100 organizaciones sindicales del sector público y privado, el gobernador Osvaldo Jaldo encabezó este miércoles una nueva jornada de trabajo que amplió el ciclo de reuniones políticas e institucionales que viene sosteniendo semana a semana. Esta vez, los interlocutores no fueron dirigentes partidarios sino los gremios: desde FOTIA y ATEP hasta UOCRA, UTA, Camioneros y Luz y Fuerza, pasando por sindicatos de ceramistas, ladrilleros, papeleros y fleteros del Correo Argentino.
La convocatoria cayó, además, en una fecha con resonancia peronista: el aniversario del fallecimiento de Juan Domingo Perón. Acevedo lo subrayó ante los presentes: "Esa coincidencia nos convocó a reflexionar sobre cómo, desde el peronismo y junto a las organizaciones sindicales, volvemos a fortalecer el vínculo con los trabajadores."
El diagnóstico económico que Jaldo puso sobre la mesa fue preocupante. "Vemos con mucha preocupación la situación de la actividad privada, lo que está ocurriendo con el citrus, con la caña de azúcar y con el arándano", dijo el gobernador. Y apuntó especialmente al eslabón más vulnerable de esa cadena: los trabajadores. Pero el problema más urgente que mencionó fue otro: el abastecimiento de gas. "Hoy tenemos un problema serio con la amenaza de no contar con el gas necesario para mover nuestros trapiches, la industria citrícola y muchas otras industrias metalúrgicas", advirtió, y aclaró que la Provincia ya está negociando con el Ministerio de Economía nacional para asegurar el suministro antes de que la zafra y la cosecha citrícola lo demanden con toda su intensidad.
La atribución de responsabilidades por el contexto fue directa. Monteros había sido explícito en la reunión anterior con los dirigentes territoriales; Acevedo lo reiteró ante los gremios: "Estamos atravesando momentos en los que el país pierde fuentes de trabajo y en los que la política económica nacional golpea a las economías regionales".
Chahla fue en la misma dirección: "Vivimos un momento difícil para la Argentina, donde cierran fábricas y la industria nacional atraviesa una situación compleja. Hoy la principal demanda que recibimos de la gente ya no es únicamente por obras o servicios, sino por oportunidades de empleo".
Frente a ese cuadro, Jaldo buscó posicionar a la Provincia como contrapeso. Repasó los indicadores que el oficialismo considera sus activos: equilibrio fiscal, obra pública, pago en tiempo y forma de los salarios, mejoras en seguridad y un sistema de salud que, según afirmó, está recibiendo alumnos que antes concurrían a establecimientos privados. Y anunció para este jueves el lanzamiento oficial del Acueducto de Vipos: 53 kilómetros de obra que, según describió, triplicarán la capacidad del acueducto actual y resolverán el abastecimiento de agua potable para San Miguel de Tucumán y gran parte del área metropolitana.
Chahla reivindicó el papel de los gremios con una definición que sintetizó el espíritu del encuentro: "Los gremios son una columna vertebral en la defensa de los derechos de los trabajadores." Y agregó una lectura sobre el momento político: "Hoy más que nunca debemos estar unidos para defender el trabajo digno y brindar tranquilidad a las familias."