
Los llamados “docentes zafreros”, alrededor de 2.100 profesores del código 399, reclaman mejores condiciones laborales y la regularización de su situación contractual. Se desempeñan como docentes especiales en escuelas de Tucumán, acompañando a niños con necesidades educativas especiales, pero solo perciben salarios durante el ciclo lectivo de marzo a diciembre.
Los docentes explicaron que son designados a través de llamados del Ministerio de Educación, cumplen horarios, presentan planillas y elaboran proyectos pedagógicos individuales para cada alumno. Sin embargo, en sus recibos de sueldo figuran como “personal administrativo”, lo que podría afectar sus futuros aportes previsionales y jubilaciones.
“Trabajamos de marzo a diciembre, cuando comienzan las clases firmamos un acta y acompañamos el proceso de inclusión de los niños, pero en enero y febrero no tenemos ingresos. No son vacaciones para nosotros, sino meses en los que debemos reinventarnos”, señalaron desde el grupo de autoconvocados.

Los contratos que hacen firmar a los docentes.-
El origen de esta modalidad se remonta a un pedido de padres de alumnos con discapacidad, que derivó en la creación del código 399. El financiamiento proviene de subsidios de salud, lo que genera que los docentes queden “en el medio”, ya que son designados por Educación pero cobrados bajo otra modalidad.
Otra de las críticas apunta a que hasta ahora no se avanzó en la propuesta oficial de incorporarlos a la planta orgánica funcional de las instituciones educativas. “La ministra dijo que ahora reconoce nuestra situación y apoya el proyecto de ley, pero el Poder Legislativo todavía no habilita el presupuesto necesario para que podamos ingresar a la planta permanente”, remarcaron.
La protesta está prevista para hoy a las 10 de la mañana en la plaza Independencia, donde solicitarán a los legisladores mayor celeridad para que el tema sea tratado en las comisiones correspondientes.