
El secretario de Movilidad Urbana de San Miguel de Tucumán, Carlos Arnedo, defendió el proyecto de reforma integral del transporte público que impulsa la gestión de la intendenta Rossana Chahla y sostuvo que se trata de "la reforma más importante del transporte público de las últimas décadas". El funcionario aseguró que la iniciativa busca dejar atrás la lógica de administrar la crisis para avanzar hacia un sistema basado en planificación, información técnica y criterios de eficiencia.
Según explicó, la propuesta comenzó a elaborarse desde el inicio de la actual gestión municipal, a partir de una decisión política de revisar el funcionamiento del servicio urbano. "Rossana nos pidió una sola cosa: no improvisar. Nos pidió estudiar el sistema, conocer cómo funciona realmente y elaborar una propuesta seria que piense en los vecinos antes que en cualquier otro interés", afirmó.
Arnedo señaló que durante los últimos meses el Municipio realizó un relevamiento integral del sistema de transporte. Entre otros aspectos, se analizaron los recorridos, las frecuencias, la cobertura territorial, los costos operativos, la demanda de pasajeros y la información proveniente del sistema SUBE. También indicó que se tomaron como referencia experiencias de otras ciudades y que se mantuvieron reuniones con empresarios, trabajadores y especialistas del sector.
A partir de ese estudio, el funcionario aseguró que actualmente entre el 15% y el 18% de los habitantes de San Miguel de Tucumán utiliza el colectivo como principal medio de transporte para trasladarse diariamente al trabajo, a los establecimientos educativos o a los centros de salud.
Durante la presentación, Arnedo enumeró los principales problemas detectados en el sistema. Mencionó la existencia de recorridos excesivamente extensos que atraviesan toda la ciudad, la superposición de líneas que prestan servicios similares, barrios con escasa cobertura y otros con una oferta sobredimensionada, además de paradas ubicadas a menos de 150 metros entre sí, una situación que -según sostuvo- incrementa los tiempos de viaje y el consumo de combustible.
También advirtió sobre la fragmentación empresarial del sistema y la falta de información completa y verificable respecto de los costos reales de la prestación.
Frente a ese escenario, el secretario insistió en que la reforma no implica una reducción del servicio. "No estamos hablando de un ajuste. Estamos hablando de una modernización", sostuvo.
Según explicó, la intención es eliminar superposiciones, optimizar recorridos, redistribuir las unidades disponibles y mejorar las frecuencias para lograr un uso más eficiente de los recursos sin disminuir la cantidad de colectivos en circulación.
Transparencia y participación
Otro de los ejes planteados por el funcionario es la transparencia en la administración del sistema. Arnedo afirmó que el Municipio busca contar con información precisa sobre los costos del transporte y garantizar que cada peso destinado al servicio pueda ser controlado y explicado.
En ese marco, destacó además las medidas implementadas desde el comienzo de la gestión de Chahla, entre ellas la incorporación del sistema SUBE, el fortalecimiento del Boleto Educativo Municipal y distintas intervenciones en infraestructura vinculadas con la movilidad urbana.
Como parte del proceso, el Municipio abrirá una instancia de participación de 30 días para recibir observaciones y propuestas de empresarios, trabajadores, universidades, especialistas y usuarios antes de redactar el proyecto definitivo.
"Queremos que esta transformación sea fruto del diálogo y del consenso", señaló Arnedo, quien sostuvo que el objetivo es construir un sistema de transporte "más eficiente, más seguro, más transparente y más previsible" para la ciudad.