
Alumnos del nivel secundario de la Escuela Normal Juan Bautista Alberdi de la capital tucumana protagonizaron este lunes una sentada de protesta en las puertas del establecimiento, ubicado en la esquina de la peatonal Muñecas y Mendoza, para exigir mejoras edilicias y de higiene. Además, con el apoyo de sus padres, los estudiantes decidieron no asistir a clases a la espera de una respuesta concreta de las autoridades.
La situación se desencadenó luego de que se viralizaran videos en los que se observan ratas caminando entre los pupitres y saliendo desde huecos en los pisos de madera de algunas aulas del edificio escolar, que cuenta con media sanción del Senado para ser declarado patrimonio histórico nacional.
La semana pasada, tras un reclamo de padres, funcionarios del Ministerio de Educación se comprometieron a realizar obras para mejorar el estado de techos y pisos. Además, durante el fin de semana se llevó adelante una desratización y fumigación intensiva en el establecimiento.
Sin embargo, cuando los alumnos del turno mañana ingresaron a la escuela, todavía no se había terminado de realizar la limpieza en algunas aulas, donde había heces de roedores y un fuerte olor que, según señalaron a Tendencia de Noticias, provendría del veneno utilizado durante la fumigación. Por esta razón, los estudiantes de ambos turnos, con anuencia de sus familias, optaron por no asistir a clases hasta que se solucione esa situación.

Durante la sentada pacífica en las puertas de la escuela, el presidente del Centro de Estudiantes, Facundo Lizondo, explicó en rueda de prensa las razones del reclamo.
“Primero fue el tema de las filtraciones en los techos por las lluvias, que es verdad que fueron muy intensas. Pero después surgieron otras inquietudes internas dentro de la escuela”, señaló el estudiante.
Entre los planteos, mencionó problemas vinculados a la organización de los espacios y a la accesibilidad dentro del establecimiento. “La sala de informática estaba siendo ocupada por un curso en el que hay una alumna con discapacidad motriz que no podía subir las escaleras. Lo que se planteó a las autoridades es que ese curso se traslade a la planta baja para facilitar su acceso”, explicó.
Lizondo también indicó que existen problemas con el mobiliario escolar. “Hay muebles en los patios que están rotos y eso puede causar daños”, advirtió.
Respecto de la presencia de roedores en el edificio, el representante estudiantil confirmó que se trata de una preocupación real entre los alumnos. “Es verdad que hay. Están circulando muchos videos. Algunos son del año pasado y otros son de ahora, pero el problema existe”, afirmó.
No obstante, señaló que el proceso de erradicación puede llevar tiempo. “Sabemos que esto tiene su debido proceso: primero se colocan los cebos y después se debe hacer la limpieza correspondiente para que no estemos expuestos a ningún veneno ni a nada de eso”, explicó.
En ese sentido, Lizondo aseguró que desde el Centro de Estudiantes mantienen diálogo con las autoridades educativas. “Nosotros estamos tranquilos porque sabemos que las autoridades nos están escuchando. Tuvimos reuniones con el supervisor y con personal administrativo que se encarga de estas cuestiones”, sostuvo.
De todos modos, lamentó que el conflicto haya tenido que escalar para lograr visibilidad. “Sí nos aflige un poco tener que llegar a esta situación, que tengan que venir los medios para que se visibilice lo que pasa en la escuela, algo que viene ocurriendo desde hace años”, concluyó.