
La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) puso en marcha un ambicioso proyecto para revertir la profunda crisis que atraviesa el sector, que ya provocó la destrucción de 11.000 empleos desde diciembre de 2023. El "Plan de Competitividad Textil", concebido por los economistas Miguel Kiguel y Andrés Borenstein, tiene dos ejes centrales y urgentes, uno de los cuales es impulsado con especial énfasis por la firma tucumana Tecotex.
El punto que destaca la empresa, productora de hilado y tejido plano con base en nuestra provincia, es la urgencia de negociar un Acuerdo Bilateral Sectorial con los Estados Unidos. Según Edgardo Tertzakián, secretario de FITA y presidente de la firma, la meta es abrir el mercado norteamericano a los textiles nacionales, siguiendo la senda de lo logrado recientemente por El Salvador y Guatemala.
"Hoy ya estamos exportando productos textiles argentinos a la región, pero creemos que hay una oportunidad para compensar la caída del mercado interno con el ingreso a nuevos países", afirmó Tertzakián.

El pilar principal del plan es una reforma fiscal que permitiría a las empresas tomar los impuestos al trabajo (aportes patronales) a cuenta del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Los industriales, que actualmente emplean a 108.000 trabajadores en hilandería, tejeduría, tintorería y acabado, sostienen que esta medida reduciría los costos laborales en un 30%, equiparándolos con los de competidores como Brasil y Perú.
Luis Tendlarz, presidente de FITA y titular de Algodonera del Valle, explicó el impacto de la iniciativa: “Una medida de este tipo no generaría un costo fiscal para la economía en su conjunto. Por el contrario, la formalización del empleo y la expansión de la base imponible del IVA implicarían un fortalecimiento de la recaudación tributaria. Los beneficios sociales de la formalización —como el incremento del consumo formal y una menor demanda sobre el sistema público de salud— compensarían la reducción de ingresos públicos por el descuento de los impuestos laborales".
Por otra parte, la federación presentó un pedido a la Secretaría de Comercio e Industria para monitorear el precio de los productos textiles importados. En este punto, Tertzakián advirtió sobre el ingreso de mercancía a precios "irrisorios" debido a la subfacturación. "Queremos volver a poner imponer los valores de referencia para frenar la subfacturación de prendas importadas. No puede ser que estén ingresando al país productos a precios irrisorios, como camisas a 8 centavos de dólar”, sentenció.
La preocupación también se extiende al "boom de compras" a través de plataformas chinas como Shein o Temu. Javier Chornik, vicepresidente de FITA, señaló que la pérdida de 11.000 puestos de trabajo se debe a la "pérdida de producción nacional por el avance de productos importados terminados", y no a la sustitución de importaciones de materia prima.