
El mercado de trabajo en los aglomerados urbanos de Argentina experimentó una profunda reconfiguración en la última década, caracterizada por un retroceso del empleo asalariado en favor del trabajo por cuenta propia. En este escenario, el Gran Tucumán se consolida como caso testigo a nivel federal: la provincia no solo lidera este proceso de cambio estructural en el Noroeste Argentino (NOA), sino que se ubica en el "podio" nacional de crecimiento del cuentapropismo. Según el documento elaborado por la Consultora Politikón Chaco, al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, este fenómeno responde a una tendencia donde el empleo independiente surge como una respuesta frente a las transformaciones y crisis del empleo asalariado tradicional.
Los datos vinculados a Tucumán son contundentes y sitúan a la provincia muy por encima de los promedios del país. Si se comparan los extremos de la serie analizada entre 2016 y 2025, el Gran Tucumán registró un incremento de 8,9 puntos porcentuales (p.p.) en la participación del cuentapropismo sobre el total de los ocupados. Este crecimiento le permitió a la provincia ocupar el tercer lugar del podio federal, siendo superada únicamente por el Gran Resistencia (+14,3 p.p.) y Posadas (+11,0 p.p.).

Hacia el tercer trimestre de 2025, el nivel de cuentapropismo en Tucumán alcanzó el 27,4% del total de la población ocupada, una cifra que supera la media nacional del 24,5%. Al desglosar el resto de la estructura ocupacional en el aglomerado tucumano, los asalariados representan el 66,4%, mientras que la categoría de "Otros" (patrones y trabajadores familiares sin remuneración) completa el esquema con un 6,2%.

Para comprender este avance del cuentapropismo y la informalidad, es necesario observar la dinámica salarial del último año. Durante 2025, se produjo una paradoja económica: mientras el índice de salarios total (38,2%) pareció ganarle a la inflación (31,5%), los trabajadores con aportes y estabilidad laboral perdieron la carrera contra los precios. Los asalariados del sector registrado (público y privado) quedaron rezagados con subas del 28,9% y 28,7% respectivamente, lo que implicó una pérdida real de su poder de compra.
En contraste, las remuneraciones del sector informal (trabajadores no registrados) mostraron una diferencia abismal, con un incremento anual del 87,9%. Esta brecha de casi 60 puntos porcentuales explica por qué, ante el estancamiento de los sueldos en blanco, el refugio en actividades independientes o informales creció exponencialmente, transformando al sector no registrado en el "único ganador" frente al costo de vida en 2025.
A nivel país, el informe de Politikón Chaco indica que hacia el tercer trimestre de 2025 se registraban 13,6 millones de trabajadores en los 32 aglomerados urbanos relevados. El panorama agregado muestra que “mientras que la proporción de asalariados se redujo en 3,6 puntos porcentuales, la de cuentapropistas se incrementó en 4,1 puntos porcentuales” entre 2016 y 2025.

El informe subraya una disparidad territorial marcada:
Mayores niveles de cuentapropismo: Mar del Plata (32,5%), Posadas (32,0%) y Gran Resistencia (30,7%) lideran el ranking.
Menores niveles: Río Gallegos destaca con apenas un 9,2%, siendo el único aglomerado con cifras de un solo dígito.
Evolución del volumen: En 2016 había 2,3 millones de cuentapropistas en el país, cifra que saltó a 3,3 millones en 2025, lo que representa una suba del 42,2%. En el mismo periodo, el empleo asalariado creció solo un 13,0%.
Finalmente, el documento advierte que el cuentapropismo alcanzó en 2025 su segundo nivel más alto de toda la serie, solo superado por el año 2020 bajo el contexto de la pandemia. El análisis concluye que este avance se consolida como una “respuesta estructural frente a las transformaciones del empleo asalariado”, reflejando un mercado laboral urbano que se reconfigura permanentemente ante la falta de dinamismo del empleo formal privado.