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La muerte de Jorge Messi reavivó una imagen que, con el paso de las horas, adquirió un fuerte valor simbólico para la familia del capitán argentino. La última vez que fue visto públicamente alentando a Lionel desde una tribuna ocurrió el 8 de noviembre de 2025, cuando acompañó junto a su esposa, Celia Cuccittini, la histórica clasificación de Inter Miami a las semifinales de la Conferencia Este de la Major League Soccer.
Aquella noche, en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, Lionel fue la gran figura del triunfo por 4 a 0 sobre Nashville SC. El rosarino abrió el marcador a los diez minutos y volvió a convertir antes del descanso, mientras que Tadeo Allende completó la goleada con otros dos tantos que sellaron el pase del conjunto estadounidense a la siguiente instancia de los playoffs.
Sin embargo, el momento más recordado llegó después del pitazo final. Como tantas otras veces a lo largo de su carrera, Lionel se acercó al palco donde lo esperaban sus padres para saludarlos. Las cámaras captaron el abrazo y un gesto que quedó inmortalizado: ante el pedido de los hinchas, el capitán argentino lanzó su camiseta hacia el sector donde estaba su familia y fue Celia quien la recibió, la besó y compartió el instante junto a Jorge.
Esa sería la última imagen pública de Jorge Messi viendo jugar a su hijo desde un estadio. Meses después, durante el Mundial 2026, ni él ni Celia pudieron acompañar al capitán argentino debido al delicado estado de salud que atravesaba.
La última aparición pública de Jorge no estuvo vinculada a Lionel, sino al fútbol familiar. El 28 de marzo de este año asistió al estadio Gabino Sosa, en Rosario, para presenciar el triunfo de Leones FC, club presidido por su hijo Matías Messi, frente a Central Córdoba por la Primera C.
Con el fallecimiento de Jorge Messi y el regreso de Lionel a Rosario para despedirlo, aquella noche de noviembre de 2025 adquiere un significado especial. Quedó como el último recuerdo público de un padre viendo jugar a su hijo, celebrando sus goles y compartiendo, desde un palco, una escena que resume décadas de acompañamiento en una de las carreras más extraordinarias de la historia del fútbol.