
Desde este miércoles 5 y hasta el domingo 9, se jugará en Cochabamba la Copa Sudamericana de vóley. Ocho seleccionados participarán del certamen; entre ellos, Argentina. Y en la lista del seleccionado nacional aparece un representante tucumano, Federico Arquez, que tendrá su segunda experiencia con el combinado "albiceleste".
Arquez, armador de 25 años con presente en el Melilla de España, fue mundialista Sub-21 en 2019, y tres años después jugó un torneo Pre-Panamericano. Cuatro años después, tendrá una nueva oportunidad bajo la dirección técnica de Damián Arredondo, que se hará cargo de un seleccionado que llegará con un plantel alternativo.
"Es una oportunidad muy linda. No estaba con la Selección desde ese Pre Panamericano de 2022, así que está bueno volver y competir", destacó Arquez en diálogo con TdN desde Buenos Aires, antes de viajar a Bolivia para disputar el evento.
El monterizo, hijo del histórico Manolo Arquez, reconoció que no esperaba la convocatoria al seleccionado, que se dio a conocer meses atrás, primero, como parte de un grupo grande de jugadores para la VNL, y luego ya específicamente con la confirmación del plantel para la Copa Sudamericana.
"Uno siempre espera el llamado de la Selección, pero no lo esperaba este año, porque ya era abril y nadie me había llamado, así que me sorprendió un poco. Siempre entreno y trabajo con la Selección como el objetivo máximo", apuntaló Arquez.
Tras algunas temporadas en Rumania, el tucumano llegó a mediados del año pasado a Melilla, donde tuvo un muy buen rendimiento, algo que le abrió las puertas del seleccionado. "Fue una temporada muy buena. Con el equipo, a comparación del año anterior que yo no estuve, hubo varios cambios de jugadores y nos fue muy bien. Llegamos a la final en las dos competencias, la Liga y la Copa del Rey. No pudimos ganar ninguna pero estuvimos en dos finales, que está buenísimo", destacó.
Jugando en el exterior ya desde 2022, Arquez reconoció que los primeros tiempos lejos de casa fueron duros, pero que se fue acostumbrando. "Al principio costó un poco, como todo, pero yo voy a jugar al vóley, es un ambiente seguro, no voy a probar suerte como hace mucha gente. Además siempre tuve un argentino jugando conmigo, o algún latino, entonces eso también lo hizo más fácil. También me tocaron buenos grupos, así que en ese sentido tuve suerte. Es toda una experiencia irse y no solo jugar afuera, sino vivir lejos y todo eso", reflexionó.
Volviendo al seleccionado nacional, Arquez explicó que, si bien los entrenamientos comenzaron en abril, él se sumó recién a fines de mayo, tras terminar su temporada en España. "Tuvimos entrenamientos todos los días a la mañana, y sábados y domingos libre. Por lo general casi siempre entrenamos en el CeNARD, muy rara vez pasó que no estaba disponible la cancha y teníamos que buscar donde. Entrenamos con el grupo B, y a medida que algunos del grupo A quedan afuera de otros torneos bajan a entrenar con nosotros, con lo que hay una combinación de jugadores de los dos equipos", explicó.
Con cierta incertidumbre por ser un plantel joven, y sin conocer tampoco a algunos de los equipos rivales -la mayoría de los seleccionados A se preparan para el Sudamericano-, Arquez afirmó que Argentina irá por todo en Cochabamba, donde compartirá zona con Bolivia, Perú y Chile -en el otro grupo estarán Brasil, Colombia, Venezuela y Paraguay-. "Obviamente todos queremos ganar. Los rivales los veremos más cerca de los partidos, pero vamos a buscar dejar el país en lo más alto", concluyó "Chicho".
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