
El paro general dispuesto por la Confederación General del Trabajo (CGT) comenzó a la medianoche y se extenderá por 24 horas en rechazo a la reforma laboral que promueve el gobierno de Javier Milei, proyecto que será debatido esta tarde en la Cámara de Diputados de la Nación. En Tucumán, la adhesión de múltiples gremios anticipa una jornada con fuerte impacto en servicios esenciales.
En el transporte público, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó que no habrá colectivos en toda la provincia. También se sumó la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte, lo que reducirá la circulación de taxis y remises. En el plano aerocomercial, los gremios aeronáuticos participan de la medida y Aerolíneas Argentinas suspendió 255 vuelos, afectando a más de 31.000 pasajeros y generando pérdidas millonarias.
El sector bancario tampoco tendrá atención presencial, ya que La Bancaria ratificó el cierre de entidades financieras, con funcionamiento limitado a cajeros automáticos y canales digitales. En el sistema de salud, hospitales y centros privados trabajan con guardias mínimas para emergencias, mientras que consultas y estudios podrían ser reprogramados. La ATE también adhirió, impactando en dependencias estatales.
En educación, el gremio docente Atep y Adiunt confirmaron su participación. En la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), distintas facultades como Arquitectura y Urbanismo, Psicología y Derecho reprogramaron actividades académicas y mesas de examen. En contraste, la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (Unsta) y la Universidad San Pablo-T informaron que funcionarán con normalidad. A su vez, gremios industriales como la Unión Obrera Metalúrgica y Camioneros se sumaron, afectando la producción, la logística y la recolección de residuos, mientras que el comercio y la gastronomía dependerán de la posibilidad de traslado del personal.